Portell
Los vecinos de Portell viven la fiesta de Sant Antoni
Durante este fin de
semana, Portell celebra la fiesta de Sant Antoni que se han encargado de
preparar los mayorales organizando un completo programa de actos. Ayer sábado la
jornada festiva comenzó a las 9h de la mañana con un desayuno para todos los
colaboradores. A las 10h, mientras algunos comenzaban el montaje de la hoguera
otros vecinos salieron al bosque con caballos para recoger las encinas que
entraron al pueblo al mediodía. Acto seguido se prendió fuego a la hoguera con
la que hicieron unas brasas para más tarde cocinar la carne.
![[Img #30151]](upload/img/periodico/img_30151.jpg)
En el polideportivo se
celebró una comida popular a un precio de tres euros. Seguidamente se celebró
la tradicional "tranza", una subasta en la que los vecinos pujaron por todo tipo
de productos y, de este modo, con la recaudación se ayuda a financiar la
fiesta.
Por la tarde desde la
iglesia comenzó la comitiva que recorrió las calles del municipio. En la ermita
de la Mare de Déu de l'Esperança se pudo escuchar la primera relación, un dicho
popular que resume de forma satírica la actividad del pueblo. La segunda
relación se escuchó en la Plaza y, desde allí, todos fueron hasta la iglesia
donde tuvo lugar la bendición de los animales. A continuación los mayorales
repartieron los más de seis cientos pasteles que elaboraron previamente a todos
los que llevaron un animal.
Por la noche, tras la
cena de hermandad, llegó el baile del Ball Pla y el encendido de la hoguera, con
la presencia de San Antonio, l'Agüeleta y los diablillos. Hasta el último
momento no se pudo decidir si se bailabao o se quemaba la hoguera porque llovía
e incluso nevó. La velada continuó con una discomóvil gratuita para todos los
asistentes.
![[Img #30158]](upload/img/periodico/img_30158.jpg)
Durante este fin de
semana, Portell celebra la fiesta de Sant Antoni que se han encargado de
preparar los mayorales organizando un completo programa de actos. Ayer sábado la
jornada festiva comenzó a las 9h de la mañana con un desayuno para todos los
colaboradores. A las 10h, mientras algunos comenzaban el montaje de la hoguera
otros vecinos salieron al bosque con caballos para recoger las encinas que
entraron al pueblo al mediodía. Acto seguido se prendió fuego a la hoguera con
la que hicieron unas brasas para más tarde cocinar la carne.
![[Img #30151]](upload/img/periodico/img_30151.jpg)
En el polideportivo se celebró una comida popular a un precio de tres euros. Seguidamente se celebró la tradicional "tranza", una subasta en la que los vecinos pujaron por todo tipo de productos y, de este modo, con la recaudación se ayuda a financiar la fiesta.
Por la tarde desde la iglesia comenzó la comitiva que recorrió las calles del municipio. En la ermita de la Mare de Déu de l'Esperança se pudo escuchar la primera relación, un dicho popular que resume de forma satírica la actividad del pueblo. La segunda relación se escuchó en la Plaza y, desde allí, todos fueron hasta la iglesia donde tuvo lugar la bendición de los animales. A continuación los mayorales repartieron los más de seis cientos pasteles que elaboraron previamente a todos los que llevaron un animal.
Por la noche, tras la cena de hermandad, llegó el baile del Ball Pla y el encendido de la hoguera, con la presencia de San Antonio, l'Agüeleta y los diablillos. Hasta el último momento no se pudo decidir si se bailabao o se quemaba la hoguera porque llovía e incluso nevó. La velada continuó con una discomóvil gratuita para todos los asistentes.
![[Img #30158]](upload/img/periodico/img_30158.jpg)


















