La Nueva Producción de los Alcossebre Players
The last Panto, preceded by The Golden Girls, Las Chicas de Oro
Presentada en el Salón Azul del Tropicana, los días 9 y 10 de marzo
Sólo un comentario bien corto sobre los Alcossebre Players y su reciente actuación, un comentario algo cojo ya que, debido a mi viaje a Alemania, sólo pude asistir al primer ensayo general en el Tropicana.
Aún así me divertí de lo lindo aunque, hay que confesarlo, no entendí todo lo que etuvieron hablando en „The Last Panto“. Nadie es perfecto y yo tampoco, especialmente en lo que toca a mi inglés.
La primera parte era la gran sensación, el estreno mundial de las Chicas de Oro, 8 bailarinas ya algo „maduras“ que, estoy segura, entusiasmaron al público.
La primera escena, tomada del musical „Cats“, era quizá la más complicada en ejecutar por sus múltiples y diferentes movimientos: gatos despertándose, jugando y peleándose.
Los Gatos fueron seguidos de una escena realmente cómica que tuvo lugar en un parque donde varios visitantes se pelearon por un sitio en un banco que, en un principio, servía de cama a un vagabundo.
La música del Tercer Hombre nos mostró a 4 inspectores discutiendo mientras el Fantasma de la Ópera nos embaucó con una realmente fascinante escena de los fantasmas y sus „presas“.
La última escena, de nuevo una graciosísima, nos presentó a las Chicas de Oro en su madurez: vistosamente vestidas y sentadas en unas sillas, trataron, al compás de la canción de Big Spender, de coordinar sus movimientos y de no perder el equilibrio, tarea nada fácil – sé de lo que hablo. Me han contado que, en las dos funciones, esta escena mereció un bis. Así que enhorabuena a esas maravillosas Chicas de Oro y sus artes de „Terpsichore“.
La segunda parte era una realmente hilarante obra sobre una sociedad dedicada a la cultura y al teatro. Asistimos a la desastrosa sesión de la Junta, cuyos divertidos miembros aparecieron poco a poco y entre los que estaba Andrew (Maurice Webb), con su cara llena de manchas de crema blanca por lo del sarampión. Hubo el casi imposible acuerdo sobre la fecha del primer ensayo y, sobre todo, la discusión sobre qué obra que elegir: nada de Shakespeare, nada de musical …una obra sexi, eso es, algo que tiene que ver con co--- bueno, como soy una chica educada me niego a utilizar ciertas palabrotas.
Asistimos al primer ensayo, a la primera noche entre el publico y a la primera noche en el escenario, escenas realmente cómicas y caóticas.
Buen trabajo de todos los actores, especialmente de los principales, los de siempre: Janet Tregidgo, Judy Marshall, Peter McKay, Andy Hewlett y una de nuevo fenomenal Rita Ayers.
Gracias a todos los Alcossebre Players, a Vivienne Webb y su keyboard, al jefe de escena y su equipo, a los constructores del escenario y a todos los que con su trabajo contribuyeron al éxito de la obra.
Y gracias, sobre todo, a la directora, a Eddie McKay, que, de nuevo, brilló por su ingeniosidad y sus ocurrencias.
Es realmente asombroso cómo todavía mantiene a flote a los Alcossebre Players, a pesar del cada vez mayor número de bajas por edad, enfermedad o regreso al Reino Unido.
De nuevo gracias a todos por dos divertidas noches, y , ahora, ! a descansar!
P.S. Supongo que, como siempre, se recaudó un considerable fondo que esta vez va a la Cruz Roja local.
Sólo un comentario bien corto sobre los Alcossebre Players y su reciente actuación, un comentario algo cojo ya que, debido a mi viaje a Alemania, sólo pude asistir al primer ensayo general en el Tropicana.
Aún así me divertí de lo lindo aunque, hay que confesarlo, no entendí todo lo que etuvieron hablando en „The Last Panto“. Nadie es perfecto y yo tampoco, especialmente en lo que toca a mi inglés.
La primera parte era la gran sensación, el estreno mundial de las Chicas de Oro, 8 bailarinas ya algo „maduras“ que, estoy segura, entusiasmaron al público.
La primera escena, tomada del musical „Cats“, era quizá la más complicada en ejecutar por sus múltiples y diferentes movimientos: gatos despertándose, jugando y peleándose.
Los Gatos fueron seguidos de una escena realmente cómica que tuvo lugar en un parque donde varios visitantes se pelearon por un sitio en un banco que, en un principio, servía de cama a un vagabundo.
La música del Tercer Hombre nos mostró a 4 inspectores discutiendo mientras el Fantasma de la Ópera nos embaucó con una realmente fascinante escena de los fantasmas y sus „presas“.
La última escena, de nuevo una graciosísima, nos presentó a las Chicas de Oro en su madurez: vistosamente vestidas y sentadas en unas sillas, trataron, al compás de la canción de Big Spender, de coordinar sus movimientos y de no perder el equilibrio, tarea nada fácil – sé de lo que hablo. Me han contado que, en las dos funciones, esta escena mereció un bis. Así que enhorabuena a esas maravillosas Chicas de Oro y sus artes de „Terpsichore“.
La segunda parte era una realmente hilarante obra sobre una sociedad dedicada a la cultura y al teatro. Asistimos a la desastrosa sesión de la Junta, cuyos divertidos miembros aparecieron poco a poco y entre los que estaba Andrew (Maurice Webb), con su cara llena de manchas de crema blanca por lo del sarampión. Hubo el casi imposible acuerdo sobre la fecha del primer ensayo y, sobre todo, la discusión sobre qué obra que elegir: nada de Shakespeare, nada de musical …una obra sexi, eso es, algo que tiene que ver con co--- bueno, como soy una chica educada me niego a utilizar ciertas palabrotas.
Asistimos al primer ensayo, a la primera noche entre el publico y a la primera noche en el escenario, escenas realmente cómicas y caóticas.
Buen trabajo de todos los actores, especialmente de los principales, los de siempre: Janet Tregidgo, Judy Marshall, Peter McKay, Andy Hewlett y una de nuevo fenomenal Rita Ayers.
Gracias a todos los Alcossebre Players, a Vivienne Webb y su keyboard, al jefe de escena y su equipo, a los constructores del escenario y a todos los que con su trabajo contribuyeron al éxito de la obra.
Y gracias, sobre todo, a la directora, a Eddie McKay, que, de nuevo, brilló por su ingeniosidad y sus ocurrencias.
Es realmente asombroso cómo todavía mantiene a flote a los Alcossebre Players, a pesar del cada vez mayor número de bajas por edad, enfermedad o regreso al Reino Unido.
De nuevo gracias a todos por dos divertidas noches, y , ahora, ! a descansar!
P.S. Supongo que, como siempre, se recaudó un considerable fondo que esta vez va a la Cruz Roja local.


























