Negocio
Consejos para invertir en una franquicia rentable
![[Img #60816]](upload/img/periodico/img_60816.jpg)
Para no vernos sometidos a los rigores del actual mercado de trabajo, el autoempleo y el emprendimiento son opciones altamente recomendables si queremos eludir empleos no deseados y obstáculos en nuestra progresión laboral.
A la hora de iniciar nuestro proyecto empresarial contamos con la posibilidad de llevar a delante esa idea a la que tanto tiempo has estado dando vueltas y que consideras que será un éxito empresarial sin precedentes, aunque te puede equivocar con ello y posiblemente una fábrica de forros de lana para teléfonos móviles no sea la gran idea que pensabas.
Sin embargo, si tenemos el objetivo de empezar con nuestro propio negocio tenemos como opción remitirnos a una proyecto que ya ha sido contrastado positivamente, que sabemos que funciona en otros lugares y que se encuentra en fase de expansión y crecimiento. Es el momento de pensar en abrir una franquicia.
Optar por desarrollar una franquicia, aunque no represente un 100% de efectividad garantizada, cuenta con la enorme ventaja de que el producto, el proceso y la imagen corporativa ya ha sido desarrollada, testada y promocionada, contando de antemano con ejemplos de éxito que nos pueden orientar en la puesta en marcha de nuestro proyecto.
Para tomar la decisión correcta debemos comenzar por autoevaluarnos, determinando nuestras habilidades, capacidad económica para la inversión, nichos de experiencia y el área en la que queremos implementar nuestra franquicia.
Identificadas nuestras fortalezas y debilidades, pensemos en el área de negocio que queremos emprender, ya que existen infinidad de franquicias en las actividades más insospechadas, por lo que nuestra decisión deberá fundamentarse en el área en la que somos expertos, aunque teniendo en cuenta que la franquicia esté disponible en el área elegida y la presencia de franquicias o empresas similares en nuestra zona de implantación.
Cuando tengamos la categoría clara, debemos pasar a crear una lista de las franquicias que nos resultan interesantes que estén disponibles y que se ajusten a nuestro presupuesto de inversión inicial. Lógicamente, el paso siguiente será recabar toda la información posible sobre las franquicias de nuestra lista. Recuerda, la información es poder. Eso nos permitirá tomar una buena decisión a la hora de invertir.
Con esa información preliminar, reduciremos nuestra lista, quedándonos con las que mejor se adapten a nosotros o que pensemos que puedan tener mejor resultado.
Pero aquí no termina la búsqueda de información. Recordemos, la información es poder. Ahora llega el momento de acercarnos a las franquicias para preguntarles directamente sobre el negocio, sin olvidar de estudiar todos los detalles y despejar cualquier duda que nos asalte. A la hora de tomar una decisión, ¿Qué es la información?, ¡exacto!.
Este es el momento de consultar el Franchisor Disclosure Document, el Documento de Divulgación de Franquicias, que nos dará más información, más profundamente y más detallada sobre la franquicia, sus ejecutivos, listas de franquiciados y cualquier información legal relevante. Debemos seguir acumulando información para nuestra decisión final.
No debemos olvidar tampoco contactar con otros franquiciados para ver si es oro todo lo que reluce, si realmente la operación de la franquicia es rentable y si existen dificultades inesperadas en la gestión del negocio que puedan afectar al funcionamiento.
Con toda esta información, llega el momento de visitar al franquiciador que hayamos escogido para aclarar todas las dudas que tengamos. Hay que pensar que la inversión en un nuevo negocio es siempre un riesgo y no debemos tomar decisiones a la ligera.
En este punto, la decisión está en nuestro terreno, de modo que, si hemos hecho bien los deberes y conseguimos reunir toda la información necesaria, podremos tomar una decisión de éxito.
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Para no vernos sometidos a los rigores del actual mercado de trabajo, el autoempleo y el emprendimiento son opciones altamente recomendables si queremos eludir empleos no deseados y obstáculos en nuestra progresión laboral.
A la hora de iniciar nuestro proyecto empresarial contamos con la posibilidad de llevar a delante esa idea a la que tanto tiempo has estado dando vueltas y que consideras que será un éxito empresarial sin precedentes, aunque te puede equivocar con ello y posiblemente una fábrica de forros de lana para teléfonos móviles no sea la gran idea que pensabas.
Sin embargo, si tenemos el objetivo de empezar con nuestro propio negocio tenemos como opción remitirnos a una proyecto que ya ha sido contrastado positivamente, que sabemos que funciona en otros lugares y que se encuentra en fase de expansión y crecimiento. Es el momento de pensar en abrir una franquicia.
Optar por desarrollar una franquicia, aunque no represente un 100% de efectividad garantizada, cuenta con la enorme ventaja de que el producto, el proceso y la imagen corporativa ya ha sido desarrollada, testada y promocionada, contando de antemano con ejemplos de éxito que nos pueden orientar en la puesta en marcha de nuestro proyecto.
Para tomar la decisión correcta debemos comenzar por autoevaluarnos, determinando nuestras habilidades, capacidad económica para la inversión, nichos de experiencia y el área en la que queremos implementar nuestra franquicia.
Identificadas nuestras fortalezas y debilidades, pensemos en el área de negocio que queremos emprender, ya que existen infinidad de franquicias en las actividades más insospechadas, por lo que nuestra decisión deberá fundamentarse en el área en la que somos expertos, aunque teniendo en cuenta que la franquicia esté disponible en el área elegida y la presencia de franquicias o empresas similares en nuestra zona de implantación.
Cuando tengamos la categoría clara, debemos pasar a crear una lista de las franquicias que nos resultan interesantes que estén disponibles y que se ajusten a nuestro presupuesto de inversión inicial. Lógicamente, el paso siguiente será recabar toda la información posible sobre las franquicias de nuestra lista. Recuerda, la información es poder. Eso nos permitirá tomar una buena decisión a la hora de invertir.
Con esa información preliminar, reduciremos nuestra lista, quedándonos con las que mejor se adapten a nosotros o que pensemos que puedan tener mejor resultado.
Pero aquí no termina la búsqueda de información. Recordemos, la información es poder. Ahora llega el momento de acercarnos a las franquicias para preguntarles directamente sobre el negocio, sin olvidar de estudiar todos los detalles y despejar cualquier duda que nos asalte. A la hora de tomar una decisión, ¿Qué es la información?, ¡exacto!.
Este es el momento de consultar el Franchisor Disclosure Document, el Documento de Divulgación de Franquicias, que nos dará más información, más profundamente y más detallada sobre la franquicia, sus ejecutivos, listas de franquiciados y cualquier información legal relevante. Debemos seguir acumulando información para nuestra decisión final.
No debemos olvidar tampoco contactar con otros franquiciados para ver si es oro todo lo que reluce, si realmente la operación de la franquicia es rentable y si existen dificultades inesperadas en la gestión del negocio que puedan afectar al funcionamiento.
Con toda esta información, llega el momento de visitar al franquiciador que hayamos escogido para aclarar todas las dudas que tengamos. Hay que pensar que la inversión en un nuevo negocio es siempre un riesgo y no debemos tomar decisiones a la ligera.
En este punto, la decisión está en nuestro terreno, de modo que, si hemos hecho bien los deberes y conseguimos reunir toda la información necesaria, podremos tomar una decisión de éxito.













