GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS Y PAISAJES DE TIERRAS CASTELLONENSES:
Amigos algarrobos (Naturaleza con alma)
![[Img #7165]](upload/img/periodico/img_7165.jpg)
El algarrobo es un árbol que bien cultivado y cuidado por sabias manos humanas tiene un porte espléndido, muy ancho de copa y ramificado, con varios troncos principales cortos y gruesos. Un árbol de aspecto muy robusto con ramaje enmarañado muy abundante, algunas ramas guía bajas crecen horizontalmente inclinando las ramas y hojas hacia abajo, ramificándose en círculo a poca altura del suelo, formando en este espacio interior sombreado un lugar muy protegido bajo su copa alrededor de todo el árbol . El algarrobo es un arcaico árbol cultivado en toda la cuenca del Mediterráneo, no puede soportar las heladas rigurosas, y necesita para vivir la calidez y clima suave que proporciona la humedad proveniente del mar, es un árbol de ambientes costeros, aunque puede ascender su cultivo según zonas hasta cerca de los 500 metros de altura .
Es el algarrobo un árbol curiosamente muy benefactor para la naturaleza, y muy sociable para el ser humano. Es un árbol portentoso de carácter franco, abierto y abstractamente comunicativo, siempre predispuesto a recibir la presencia de visitantes, y muy feliz del encuentro con sus dueños, añora las visitas y llora su perdida, los agricultores saben de la tristeza y la alegría de estos árboles; el algarrobo brinda generoso su energía a todo áquel que quiera disfrutar de su compañía, amigo de lo sencillo, es capaz de crecer en lugares áridos, es un protector de lo desvalido, regenta y es el alma de un reino de pobreza medioambiental, conocedor de los secretos y necesidades de la naturaleza, sabe acaparar el fresco de la noche y la luz que emanan la luna, las estrellas y el firmamento para generar y recrear sabiamente los elementos que encierran los misterios de lo nocturno, así, en cognitiva dualidad, por el día sabe formar todo un nuevo universo de compensación con la luz del sol, con todo genera emanaciones áureas amplias, intensas y profundas que abarcan todo el espacio circundante bajo la copa del árbol, que hunde y emana su energía vital hacia la tierra. El algarrobo, con su color verde oscuro, serena el ánimo y favorece al ánima del presente; éste árbol protege el entorno y acuna entre sus ramas a todas las criaturas salvajes y antrópicas que se atienden albergar bajo su cobijo y que bien saben comprender y interpretar la grandeza que el algarrobo les trasmite, sintiéndose atraídas por tan espléndida y rica sencillez benefactora de este organismo vivo con alma.
Penetrar en el halo protector y de emisión energética bajo la copa de un esbelto algarrobo, inmediatamente notará su visitante el suave frescor que proporciona su ramaje, posicionándose en una ubicación y posición cómoda, y abandonándose sin reservas al regazo amable de su algarrobo, pronto descubrirá una suave sensación de fluidez y bienestar que va abarcando e inundando el organismo, el carácter amigable que desprende el árbol le hará sentirse seguro y protegido; abrigado entre el tupido follaje, percibirá como su amigo arbóreo le invita al bienestar y le favorece el descanso, reportando en la mayoría de los casos paz y relajación interior natural .
Los pastores y agricultores saben por experiencia empírica que la sombra del algarrobo es la mejor para echar una buena siesta en días soleados y calurosos, y así se abandonaban bajo las cúpulas de los frondosos algarrobos para obtener el placer físico regenerador del algarrobo, reconfortado con sueños bondadosos reparadores en un breve espacio de descanso de labor.
El que ha vivido estas experiencias en compañía de este árbol benefactor, simplemente evocando el recuerdo de un momento y de un lugar, te acompañaran siempre las sensaciones vividas en tan fraternal encuentro de seres dispares. Atisbando, entre los recuerdos vividos la melancolía, por las sensaciones de connivencia con este ser vivo, que brinda un apoyo incondicional sencillo y simple a tu paso por el camino de la vida.
(JEPB, 2012)
AQUEL ALGARROBO AMOR ESPERA
Aquel algarrobo supo guardar,
Amores perdidos, manojos de sueños,
Emociones que casi no puede recordar,
El algarrobo, prometió esperar.
Su amor entre amores, lo abandonó,
Espera que un día regresara.
Por el Mundo quiere ir a buscar,
Mas allá, al Universo deberá viajar,
Su estrella dormida,
En el firmamento brilla ya.
(Poesía de Juan E. Prades, 2012)
![[Img #7165]](upload/img/periodico/img_7165.jpg)
El algarrobo es un árbol que bien cultivado y cuidado por sabias manos humanas tiene un porte espléndido, muy ancho de copa y ramificado, con varios troncos principales cortos y gruesos. Un árbol de aspecto muy robusto con ramaje enmarañado muy abundante, algunas ramas guía bajas crecen horizontalmente inclinando las ramas y hojas hacia abajo, ramificándose en círculo a poca altura del suelo, formando en este espacio interior sombreado un lugar muy protegido bajo su copa alrededor de todo el árbol . El algarrobo es un arcaico árbol cultivado en toda la cuenca del Mediterráneo, no puede soportar las heladas rigurosas, y necesita para vivir la calidez y clima suave que proporciona la humedad proveniente del mar, es un árbol de ambientes costeros, aunque puede ascender su cultivo según zonas hasta cerca de los 500 metros de altura .
Es el algarrobo un árbol curiosamente muy benefactor para la naturaleza, y muy sociable para el ser humano. Es un árbol portentoso de carácter franco, abierto y abstractamente comunicativo, siempre predispuesto a recibir la presencia de visitantes, y muy feliz del encuentro con sus dueños, añora las visitas y llora su perdida, los agricultores saben de la tristeza y la alegría de estos árboles; el algarrobo brinda generoso su energía a todo áquel que quiera disfrutar de su compañía, amigo de lo sencillo, es capaz de crecer en lugares áridos, es un protector de lo desvalido, regenta y es el alma de un reino de pobreza medioambiental, conocedor de los secretos y necesidades de la naturaleza, sabe acaparar el fresco de la noche y la luz que emanan la luna, las estrellas y el firmamento para generar y recrear sabiamente los elementos que encierran los misterios de lo nocturno, así, en cognitiva dualidad, por el día sabe formar todo un nuevo universo de compensación con la luz del sol, con todo genera emanaciones áureas amplias, intensas y profundas que abarcan todo el espacio circundante bajo la copa del árbol, que hunde y emana su energía vital hacia la tierra. El algarrobo, con su color verde oscuro, serena el ánimo y favorece al ánima del presente; éste árbol protege el entorno y acuna entre sus ramas a todas las criaturas salvajes y antrópicas que se atienden albergar bajo su cobijo y que bien saben comprender y interpretar la grandeza que el algarrobo les trasmite, sintiéndose atraídas por tan espléndida y rica sencillez benefactora de este organismo vivo con alma.
Penetrar en el halo protector y de emisión energética bajo la copa de un esbelto algarrobo, inmediatamente notará su visitante el suave frescor que proporciona su ramaje, posicionándose en una ubicación y posición cómoda, y abandonándose sin reservas al regazo amable de su algarrobo, pronto descubrirá una suave sensación de fluidez y bienestar que va abarcando e inundando el organismo, el carácter amigable que desprende el árbol le hará sentirse seguro y protegido; abrigado entre el tupido follaje, percibirá como su amigo arbóreo le invita al bienestar y le favorece el descanso, reportando en la mayoría de los casos paz y relajación interior natural .
Los pastores y agricultores saben por experiencia empírica que la sombra del algarrobo es la mejor para echar una buena siesta en días soleados y calurosos, y así se abandonaban bajo las cúpulas de los frondosos algarrobos para obtener el placer físico regenerador del algarrobo, reconfortado con sueños bondadosos reparadores en un breve espacio de descanso de labor.
El que ha vivido estas experiencias en compañía de este árbol benefactor, simplemente evocando el recuerdo de un momento y de un lugar, te acompañaran siempre las sensaciones vividas en tan fraternal encuentro de seres dispares. Atisbando, entre los recuerdos vividos la melancolía, por las sensaciones de connivencia con este ser vivo, que brinda un apoyo incondicional sencillo y simple a tu paso por el camino de la vida.
(JEPB, 2012)
AQUEL ALGARROBO AMOR ESPERAAquel algarrobo supo guardar,
Amores perdidos, manojos de sueños,
Emociones que casi no puede recordar,
El algarrobo, prometió esperar.
Su amor entre amores, lo abandonó,
Espera que un día regresara.
Por el Mundo quiere ir a buscar,
Mas allá, al Universo deberá viajar,
Su estrella dormida,
En el firmamento brilla ya.
(Poesía de Juan E. Prades, 2012)




















