Benlloch.
La imagen de la Virgen del Adyutorio será devuelta a su ermita en solemne peregrinación el próximo día 17 de noviembre
![[Img #15213]](upload/img/periodico/img_15213.jpg)
Una vez finalizadas las importantes obras de restauración del ermitorio de los Santos Mártires Abdón y Senén, y de Nuestra Señora la Virgen del Adyutorio, su imagen, que durante estos largos meses ha permanecido en el templo parroquial, será devuelta a la ermita el próximo día 3 de noviembre, entre el fervor de todo el pueblo de Benlloch, que desde hace ya quinientos catorce años la venera con fe y devoción.
Las obras han consistido en la restauración de la cubierta, con su espléndida cúpula, y de la parte interior en el aspecto artístico, incluido el retablo que estaba todavía sin pintar desde el 1936.
Un equipo especializado dirigido por Ana Cañizares, de Vilarroya de Tastavins, se ha ocupado durante varios meses de embellecer el templo, restaurando todos los elementos decorativos, y pintando el retablo del altar por primera vez. Las obras realizadas, en su conjunto, han logrado que el grande y bello ermitorio, presente un aspecto luminoso y digno, como sin duda nunca tuvo. Y ello ha sido posible, sobre todo, por el esfuerzo y apoyo de todo el pueblo, que ha colaborado con entusiasmo durante años con el fin de que, efectivamente, haya un final feliz, para gozo de todos, y mayor gloria de Nuestra Señora, la Virgen de la Ayuda.
La ermita en su aspecto actual, fue construida en el 1742 sobre la original del 1445 dedicada a los Santos de la piedra, Abdón y Senén a los que Benlloch honra cada año a finales de Julio
La historia de la llegada de la imagen desde Portugal, desembarcando en la costa mediterránea -concretamente en Torreblanca-, es una de las más bellas de cuantas ofrecen las 38 ermitas marianas camperas de la Diócesis de Segorbe Castellón, y el paraje, con su impresionante hilera de cipreses -más de 250- es sencillamente espectacular.
Si Dios quiere, finalizadas las obras el pueblo de Benlloch, unido en el amor a su Virgen, y con la mayor solemnidad, aunque de modo sencillo, como es tradición, llevará en procesión alegre y fervorosa a la imagen de la Virgen a su morada de la suave colina de la partida del Fadromí, desde la que seguirá protegiendo a cuantos a ella acudan con fe.
La numerosa y entusiasta romería, con las autoridades locales al frente, y varios sacerdotes amigos, y acompañados todos por la laureada asociación musical, saldrá del templo parroquial con la imagen de la Virgen sobre las diez y media, para recorrer algunas calles del pueblo engalanado; ya en la ermita se celebrará una misa solemne, y como es tradicional se cantarán los gozos de la Virgen, a la que, en un marco de espléndida luminosidad y armonía cromática, los de Benlloch y demás fieles asistentes mostrarán su amor filial.
Si en tiempos antiguos y calamitosos, cuando Benlloch apenas llegaba a los 300 vecinos, fue posible levantar tan precioso ermitorio -el mejor patrimonio social, cultural y espiritual del pueblo, junto con la iglesia parroquial y la ermita de Loreto-, los de estos tiempos también difíciles, han sido capaces de restaurarlo con gran dignidad, como corresponde a un pueblo que por encima de todo, ama y cuida a su Virgen, -a la de todos-, en gratitud a los muchos bienes y bondades que de Ella ha venido recibiendo a través de los siglos. Serán muy bienvenidos cuantos nos visiten, y ojalá la jornada del día 3 sea un día histórico y bienaventurado para todos.
José Manuel Beltrán Albalat, (Cura párroco de Benlloch)
![[Img #15213]](upload/img/periodico/img_15213.jpg)
Una vez finalizadas las importantes obras de restauración del ermitorio de los Santos Mártires Abdón y Senén, y de Nuestra Señora la Virgen del Adyutorio, su imagen, que durante estos largos meses ha permanecido en el templo parroquial, será devuelta a la ermita el próximo día 3 de noviembre, entre el fervor de todo el pueblo de Benlloch, que desde hace ya quinientos catorce años la venera con fe y devoción.
Las obras han consistido en la restauración de la cubierta, con su espléndida cúpula, y de la parte interior en el aspecto artístico, incluido el retablo que estaba todavía sin pintar desde el 1936.
Un equipo especializado dirigido por Ana Cañizares, de Vilarroya de Tastavins, se ha ocupado durante varios meses de embellecer el templo, restaurando todos los elementos decorativos, y pintando el retablo del altar por primera vez. Las obras realizadas, en su conjunto, han logrado que el grande y bello ermitorio, presente un aspecto luminoso y digno, como sin duda nunca tuvo. Y ello ha sido posible, sobre todo, por el esfuerzo y apoyo de todo el pueblo, que ha colaborado con entusiasmo durante años con el fin de que, efectivamente, haya un final feliz, para gozo de todos, y mayor gloria de Nuestra Señora, la Virgen de la Ayuda.
La ermita en su aspecto actual, fue construida en el 1742 sobre la original del 1445 dedicada a los Santos de la piedra, Abdón y Senén a los que Benlloch honra cada año a finales de Julio
La historia de la llegada de la imagen desde Portugal, desembarcando en la costa mediterránea -concretamente en Torreblanca-, es una de las más bellas de cuantas ofrecen las 38 ermitas marianas camperas de la Diócesis de Segorbe Castellón, y el paraje, con su impresionante hilera de cipreses -más de 250- es sencillamente espectacular.
Si Dios quiere, finalizadas las obras el pueblo de Benlloch, unido en el amor a su Virgen, y con la mayor solemnidad, aunque de modo sencillo, como es tradición, llevará en procesión alegre y fervorosa a la imagen de la Virgen a su morada de la suave colina de la partida del Fadromí, desde la que seguirá protegiendo a cuantos a ella acudan con fe.
La numerosa y entusiasta romería, con las autoridades locales al frente, y varios sacerdotes amigos, y acompañados todos por la laureada asociación musical, saldrá del templo parroquial con la imagen de la Virgen sobre las diez y media, para recorrer algunas calles del pueblo engalanado; ya en la ermita se celebrará una misa solemne, y como es tradicional se cantarán los gozos de la Virgen, a la que, en un marco de espléndida luminosidad y armonía cromática, los de Benlloch y demás fieles asistentes mostrarán su amor filial.
Si en tiempos antiguos y calamitosos, cuando Benlloch apenas llegaba a los 300 vecinos, fue posible levantar tan precioso ermitorio -el mejor patrimonio social, cultural y espiritual del pueblo, junto con la iglesia parroquial y la ermita de Loreto-, los de estos tiempos también difíciles, han sido capaces de restaurarlo con gran dignidad, como corresponde a un pueblo que por encima de todo, ama y cuida a su Virgen, -a la de todos-, en gratitud a los muchos bienes y bondades que de Ella ha venido recibiendo a través de los siglos. Serán muy bienvenidos cuantos nos visiten, y ojalá la jornada del día 3 sea un día histórico y bienaventurado para todos.
José Manuel Beltrán Albalat, (Cura párroco de Benlloch)








