FUNDACIÓN CAJA CASTELLÓN
María Jesús Álava presenta en Castellón su último libro “La buena educación”
La reconocida psicóloga María Jesús Álava Reyes habla del valor de la educación en el Salón de Actos del Edificio Hucha de la Fundación Caja Castellón dentro del ciclo de charlas-coloquio Femenino Singular
![[Img #17163]](upload/img/periodico/img_17163.jpg)
"La situación actual es alarmante. Muchos padres han dejado de ejercer su papel, no actúan como guías de sus hijos".
María Jesús Álava Reyes ha presentado su último trabajo editorial “La buena educación: Enseñar con libertad y compromiso para convertir a los niños en adultos felices” en el Salón de Actos de la Fundación Caja Castellón, lo que le ha permitido compartir sus reflexiones sobre la situación actual de la educación.
Entre otros aspectos ha detallado numerosos secretos del oficio de educar; aquellos principios básicos que no hay que olvidar (autodisciplina, motivación, placer de descubrir, capacidad de convivencia…) afirmando que “La situación es alarmante, pues los profesionales de la enseñanza, los padres preocupados y los profesionales sanitarios, son los que tienen el dudoso honor de encabezar las consultas a los psicólogos. Además tengo que añadir que el docente es muy vocacional, lo intenta todo, hasta que ya no puede más y “tira la toalla”. Acuden a nosotros cuando ya están desbordados y, en la mayoría de los casos, cuando están de baja médica.”
Ha impartido directrices para aprovechar y desarrollar la inteligencia; los límites y los recursos, siempre necesarios en los niños, que les faciliten su futuro crecimiento como personas, que les permitan superar las dificultades y aprender de las adversidades y frustraciones, que les potencien su capacidad para experimentar alegría y felicidad…
En respuesta al fracaso escolar ha señalado que “Si miramos el fracaso tan espectacular que se está produciendo en nuestro país (la generación “nini”) vemos la diferencia tan significativa que hay entre algunas comunidades. En las regiones donde es tan escaso el fracaso escolar se le ha dado gran importancia a la educación durante muchísimos años. Saben que cuanto más formadas estén las personas, mayores posibilidades tendrán en el futuro. Para ellos es evidente la importancia de la figura del profesor. En esas comunidades a los docentes se les cuida y se les respeta. El profesor tiene prestigio. En otras regiones con mayor fracaso escolar, algunos pueden pensar que la educación no es tan vital, que con ser un poco listos será suficiente, para que en su vida les vaya más o menos bien".
"Muchos padres han dejado de ejercer su papel, no actúan como guías de sus hijos. Si encima esos padres le quitan la autoridad al profesor, le impiden ejercer su importante misión en la vida de sus hijos, estarán remando en sentido contrario. Al desautorizar al profesor, poniendo en duda su profesionalidad, se desautorizan ellos mismos, y además contribuyen al desprestigio y a la falta de apoyo a la figura del profesor".
Una interesante reflexión sobre el valor de la educación, de cómo enseñar con libertad y compromiso también de los padres y las familias para llegar a convertir a los niños y jóvenes en adultos felices.
“Hemos comprobado que, a mayor dedicación de los padres, menores problemas de comportamiento, pero esa dedicación debe ser un tiempo de calidad. No es tanto el número de horas que les dediquen, sino la calidad del tiempo que pasan con ellos. Tú puedes pasar con tus hijos toda la tarde y no participar para nada en sus inquietudes; por el contrario, puedes permanecer pocas horas y estar absolutamente atento, alerta y con una escucha muy activa. Ahí es dónde está la inteligencia emocional del padre: saber cuál es ese instante. Por eso cuando te vienen progenitores que te dicen: “de repente de la noche a la mañana mi hijo me sorprendió con una conducta absolutamente agresiva, déspota…”, yo les digo: “Seguramente antes nos envió algunas señales que no hemos escuchado, o no hemos estado atentos para interpretarlas”.
“Una realidad para nosotros muy impactante, es que hemos visto que en el 95 % de los casos de niños con fracaso escolar y con problemas de conducta son niños que tienen muy poco tiempo real de padres. Son niños que están muy solos, que pueden ir a colegios estupendos, pensando algunos padres que un colegio bueno es un colegio carísimo, que se gastan muchísimo dinero en clases extraescolares…, que les compran de todo, sobre todo los últimos avances tecnológicos, pero, al final, de forma persistente sus hijos fracasan.”
Una tarde en definitiva sobre lo importante que es la educación para saber vivir. Un proceso, el de la educación, que no termina nunca.
![[Img #17163]](upload/img/periodico/img_17163.jpg)
"La situación actual es alarmante. Muchos padres han dejado de ejercer su papel, no actúan como guías de sus hijos".
María Jesús Álava Reyes ha presentado su último trabajo editorial “La buena educación: Enseñar con libertad y compromiso para convertir a los niños en adultos felices” en el Salón de Actos de la Fundación Caja Castellón, lo que le ha permitido compartir sus reflexiones sobre la situación actual de la educación.
Entre otros aspectos ha detallado numerosos secretos del oficio de educar; aquellos principios básicos que no hay que olvidar (autodisciplina, motivación, placer de descubrir, capacidad de convivencia…) afirmando que “La situación es alarmante, pues los profesionales de la enseñanza, los padres preocupados y los profesionales sanitarios, son los que tienen el dudoso honor de encabezar las consultas a los psicólogos. Además tengo que añadir que el docente es muy vocacional, lo intenta todo, hasta que ya no puede más y “tira la toalla”. Acuden a nosotros cuando ya están desbordados y, en la mayoría de los casos, cuando están de baja médica.”
Ha impartido directrices para aprovechar y desarrollar la inteligencia; los límites y los recursos, siempre necesarios en los niños, que les faciliten su futuro crecimiento como personas, que les permitan superar las dificultades y aprender de las adversidades y frustraciones, que les potencien su capacidad para experimentar alegría y felicidad…
En respuesta al fracaso escolar ha señalado que “Si miramos el fracaso tan espectacular que se está produciendo en nuestro país (la generación “nini”) vemos la diferencia tan significativa que hay entre algunas comunidades. En las regiones donde es tan escaso el fracaso escolar se le ha dado gran importancia a la educación durante muchísimos años. Saben que cuanto más formadas estén las personas, mayores posibilidades tendrán en el futuro. Para ellos es evidente la importancia de la figura del profesor. En esas comunidades a los docentes se les cuida y se les respeta. El profesor tiene prestigio. En otras regiones con mayor fracaso escolar, algunos pueden pensar que la educación no es tan vital, que con ser un poco listos será suficiente, para que en su vida les vaya más o menos bien".
"Muchos padres han dejado de ejercer su papel, no actúan como guías de sus hijos. Si encima esos padres le quitan la autoridad al profesor, le impiden ejercer su importante misión en la vida de sus hijos, estarán remando en sentido contrario. Al desautorizar al profesor, poniendo en duda su profesionalidad, se desautorizan ellos mismos, y además contribuyen al desprestigio y a la falta de apoyo a la figura del profesor".
Una interesante reflexión sobre el valor de la educación, de cómo enseñar con libertad y compromiso también de los padres y las familias para llegar a convertir a los niños y jóvenes en adultos felices.
“Hemos comprobado que, a mayor dedicación de los padres, menores problemas de comportamiento, pero esa dedicación debe ser un tiempo de calidad. No es tanto el número de horas que les dediquen, sino la calidad del tiempo que pasan con ellos. Tú puedes pasar con tus hijos toda la tarde y no participar para nada en sus inquietudes; por el contrario, puedes permanecer pocas horas y estar absolutamente atento, alerta y con una escucha muy activa. Ahí es dónde está la inteligencia emocional del padre: saber cuál es ese instante. Por eso cuando te vienen progenitores que te dicen: “de repente de la noche a la mañana mi hijo me sorprendió con una conducta absolutamente agresiva, déspota…”, yo les digo: “Seguramente antes nos envió algunas señales que no hemos escuchado, o no hemos estado atentos para interpretarlas”.
“Una realidad para nosotros muy impactante, es que hemos visto que en el 95 % de los casos de niños con fracaso escolar y con problemas de conducta son niños que tienen muy poco tiempo real de padres. Son niños que están muy solos, que pueden ir a colegios estupendos, pensando algunos padres que un colegio bueno es un colegio carísimo, que se gastan muchísimo dinero en clases extraescolares…, que les compran de todo, sobre todo los últimos avances tecnológicos, pero, al final, de forma persistente sus hijos fracasan.”
Una tarde en definitiva sobre lo importante que es la educación para saber vivir. Un proceso, el de la educación, que no termina nunca.














