El Museo de Arte Contemporáneo “Vicente Aguilera Cerni” restaura la obra “Jardín Homenaje a Picasso” de Eduardo Sanz
![[Img #21864]](upload/img/periodico/img_21864.jpg)
El próximo jueves, día 13 de junio, a las 11:00 h. tendrá lugar en el Museo de Arte Contemporáneo “Vicente Aguilera Cerni” de Vilafamés la presentación de la obra restaurada de Eduardo Sanz, “Jardín homenaje a Picasso” de 1974.
La intervención de conservación-restauración ha sido posible gracias al convenio suscrito entre el Museo de Arte Contemporáneo “Vicente Aguilera Cerni” de Vilafamés y la Conselleria de Educación, Cultura y Deporte a través de la Subdirección de Conservación, Restauración e Investigación IVC+R de CulturArts Generalitat. Un trabajo multidisplinar que ha contado con la intervención de técnicos especialistas de CulturArts IVC+R, el Servicio de Conservación y Restauración de la Diputación de Castellón y del Centro Internacional de Documentación Artística (CIDA) “Vicente Aguilera Cerni”.
Eduardo Sanz (Santander, 1928 – Madrid, 2013) fue uno de los artista que estuvo desde los inicios en el nacimiento del Museo Popular de Arte Contemporáneo de Vilafamés, debido a la gran amistad que le unía con Vicente Aguilera (Director-Fundador del Museo). Fue nombrado conservador del Museo en el año 1972.
Eduardo Sanz es considerado como un artista-investigador, un artista que intenta encontrar su modo de expresión, desde los momentos iniciales de su producción artística, en constante búsqueda de una ruptura con lo establecido.
Tras sus primeros años de experimentación nace el artista más rompedor. A inicios de los años 60 del siglo XX, el artista cántabro, pionero en España y de los primeros en el mundo, introduce un nuevo elemento en sus obras: el espectador. Mediante el uso de espejos rotos y heridos el artista consigue que el espectador se integre en la obra de arte, que aprenda a mirarla con otros ojos y, lo que es más importante, que medite y piense sobre ella. Es lo que se conoce como el arte de la participación.
A esta época pertenece la obra restaurada “Jardín homenaje a Picasso”, una instalación de siete piezas en que los espejos se han geometrizado y la composición se ha vuelto más racional, superponiendo planos para crear “paisajes”. Los espejos, colores y formas geométricas están en función de este paisaje en que el espectador entra a formar parte.
NOTAS:
Biografía completa del autor: http://cidavilafames.es/biografias/eduardo-sanz.htm
Información sobre el proceso de conservación- restauración:
La obra:
Autor : Eduardo Sanz (1928-2013)
Fechas de intervención : 01-12-2012 / 9-03-2013
Restauradores: Julie Chanut. Coordinación o dirección del trabajo: Mª Teresa Pastor Valls.
Estado inicial
La obra, realizada en vidrio, espejo, madera postformada y pintura de esmalte, está formada por cuatro elementos. La pieza central, con la imagen de Picasso va colgada en la pared, la barandilla en la parte inferior y los árboles a los lados sobre ambas peanas pintadas de blanco.
En general, dichas piezas presentaban suciedad superficial y polvo acumulado, así como manchas diversas. Por otro lado, mostraban falta de adhesión en los elementos que conforman los árboles junto a una separación de los estratos del contrachapado y levantamientos de capa pictórica localizados principalmente en la zona inferior a causa de la acción de la humedad y debido al arrastre de las piezas. La exposición a dicho agente produjo la formación de chorreras de agua en el interior de los vidrios y espejos, así como la corrosión de los elementos metálicos del espejo y la formación de moho. Cabe señalar que dicha humedad había sido absorbida por capilaridad, arrastrando la suciedad y las partículas de polvo ambiental, y condensándolas sobre y en el interior de la madera durante su almacenaje.
Proceso de restauración
Antes de iniciar la intervención de la obra, se llevó a cabo la puesta en contacto con el artista. La entrevista, si bien es siempre esclarecedora, ha sido de gran importancia en la recuperación de esta instalación.
Se realizaron una serie de estudios previos, a fin de obtener la mayor información posible sobre la técnica, materiales, alteraciones e idoneidad de tratamientos: estudios analíticos, documentación gráfica y fotográfica.
La intervención de los árboles se inició con la retirada de una antigua etiqueta de inventario colocada en una de las caras de una de las piezas (conservada por separado) y la eliminación del polvo superficial mediante un pincel suave y aspiración. A continuación se procedió a realizar una limpieza de la superficie y zonas interiores despegadas con una solución de limpieza afín y algodón. Se retiraron las juntas de silicona dañadas (pérdida de adherencia con el vidrio y la madera).
Tras la limpieza se realizó la adhesión de las zonas despegadas con cola vinílica. La reintegración de los espejos se resolvió por sugerencia del artista con una película poliéster reflectante adhesivo. Las uniones encoladas se reforzaron con silicona (áreas dañadas) tal y como se realizó originalmente y se estucaron con estuco sintético al igual que las lagunas. Estas se reintegraron con colores Gamblin® y se barnizaron para igualar el brillo.
Al igual que con las piezas anteriores, la intervención de las cajas se inició con la limpieza del polvo superficial, si bien tuvieron que retirarse las pletinas de hierro y los clavos para desmontar la estructura y los diversos elementos constitutivos a fin de acceder a los vidrios y proceder a su limpieza. Los tratamientos realizados a partir del desmontaje coinciden con los descritos anteriormente.
Cabe puntualizar, que la limpieza de la madera vista se realizó con agua destilada y un quelante, así como mediante el uso de etanol y bisturí para retirar los restos de adhesivo. Las esquinas dañadas se consolidaron con una solución consolidante compuesta por un polímero acrílico en etanol y acetona.
Sobre las reintegraciones realizadas con vinilo-espejo se aplicó una capa de pintura acrílica con motivo de entonar y homogeneizar el color e integrarlo lo máximo posible aunque con ciertos límites con el original. Se colocó una películade poliéster siliconada con gramaje grueso entre la madera contrachapada de la trasera y el vidrio serigrafiado con el rostro de Picasso a fin de evitar la formación de manchas por emanaciones de formaldehido.
En la fase de montaje, en los bordes de los vidrios se colocaron bandas de tejido impregnadas en un polímero acrílico estable para evitar su abrasión por efecto de la fricción con la madera. Además, se sustituyeron una gran parte de los clavos y elementos de hierro oxidado por piezas de acero inoxidable, incluidas las sujeciones y topes, las cuales además fueron forradas con tejido para minimizar la excesiva presión entre la madera y el vidrio. El resto de elementos metálicos de hierro fueron estabilizados tras la eliminación de la corrosión y protegidos con una resina acrílica.
El conjunto de la caja se cerró aplicando unas pletinas de acero inoxidable en forma de escuadra atornilladas a la madera. Así mismo se colocó un tejido de poliéster en la trasera para minimizar la entrada del polvo.
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El próximo jueves, día 13 de junio, a las 11:00 h. tendrá lugar en el Museo de Arte Contemporáneo “Vicente Aguilera Cerni” de Vilafamés la presentación de la obra restaurada de Eduardo Sanz, “Jardín homenaje a Picasso” de 1974.
La intervención de conservación-restauración ha sido posible gracias al convenio suscrito entre el Museo de Arte Contemporáneo “Vicente Aguilera Cerni” de Vilafamés y la Conselleria de Educación, Cultura y Deporte a través de la Subdirección de Conservación, Restauración e Investigación IVC+R de CulturArts Generalitat. Un trabajo multidisplinar que ha contado con la intervención de técnicos especialistas de CulturArts IVC+R, el Servicio de Conservación y Restauración de la Diputación de Castellón y del Centro Internacional de Documentación Artística (CIDA) “Vicente Aguilera Cerni”.
Eduardo Sanz (Santander, 1928 – Madrid, 2013) fue uno de los artista que estuvo desde los inicios en el nacimiento del Museo Popular de Arte Contemporáneo de Vilafamés, debido a la gran amistad que le unía con Vicente Aguilera (Director-Fundador del Museo). Fue nombrado conservador del Museo en el año 1972.
Eduardo Sanz es considerado como un artista-investigador, un artista que intenta encontrar su modo de expresión, desde los momentos iniciales de su producción artística, en constante búsqueda de una ruptura con lo establecido.
Tras sus primeros años de experimentación nace el artista más rompedor. A inicios de los años 60 del siglo XX, el artista cántabro, pionero en España y de los primeros en el mundo, introduce un nuevo elemento en sus obras: el espectador. Mediante el uso de espejos rotos y heridos el artista consigue que el espectador se integre en la obra de arte, que aprenda a mirarla con otros ojos y, lo que es más importante, que medite y piense sobre ella. Es lo que se conoce como el arte de la participación.
A esta época pertenece la obra restaurada “Jardín homenaje a Picasso”, una instalación de siete piezas en que los espejos se han geometrizado y la composición se ha vuelto más racional, superponiendo planos para crear “paisajes”. Los espejos, colores y formas geométricas están en función de este paisaje en que el espectador entra a formar parte.
NOTAS:
Biografía completa del autor: http://cidavilafames.es/biografias/eduardo-sanz.htm
Información sobre el proceso de conservación- restauración:
La obra:
Autor : Eduardo Sanz (1928-2013)
Fechas de intervención : 01-12-2012 / 9-03-2013
Restauradores: Julie Chanut. Coordinación o dirección del trabajo: Mª Teresa Pastor Valls.
Estado inicial
La obra, realizada en vidrio, espejo, madera postformada y pintura de esmalte, está formada por cuatro elementos. La pieza central, con la imagen de Picasso va colgada en la pared, la barandilla en la parte inferior y los árboles a los lados sobre ambas peanas pintadas de blanco.
En general, dichas piezas presentaban suciedad superficial y polvo acumulado, así como manchas diversas. Por otro lado, mostraban falta de adhesión en los elementos que conforman los árboles junto a una separación de los estratos del contrachapado y levantamientos de capa pictórica localizados principalmente en la zona inferior a causa de la acción de la humedad y debido al arrastre de las piezas. La exposición a dicho agente produjo la formación de chorreras de agua en el interior de los vidrios y espejos, así como la corrosión de los elementos metálicos del espejo y la formación de moho. Cabe señalar que dicha humedad había sido absorbida por capilaridad, arrastrando la suciedad y las partículas de polvo ambiental, y condensándolas sobre y en el interior de la madera durante su almacenaje.
Proceso de restauración
Antes de iniciar la intervención de la obra, se llevó a cabo la puesta en contacto con el artista. La entrevista, si bien es siempre esclarecedora, ha sido de gran importancia en la recuperación de esta instalación.
Se realizaron una serie de estudios previos, a fin de obtener la mayor información posible sobre la técnica, materiales, alteraciones e idoneidad de tratamientos: estudios analíticos, documentación gráfica y fotográfica.
La intervención de los árboles se inició con la retirada de una antigua etiqueta de inventario colocada en una de las caras de una de las piezas (conservada por separado) y la eliminación del polvo superficial mediante un pincel suave y aspiración. A continuación se procedió a realizar una limpieza de la superficie y zonas interiores despegadas con una solución de limpieza afín y algodón. Se retiraron las juntas de silicona dañadas (pérdida de adherencia con el vidrio y la madera).
Tras la limpieza se realizó la adhesión de las zonas despegadas con cola vinílica. La reintegración de los espejos se resolvió por sugerencia del artista con una película poliéster reflectante adhesivo. Las uniones encoladas se reforzaron con silicona (áreas dañadas) tal y como se realizó originalmente y se estucaron con estuco sintético al igual que las lagunas. Estas se reintegraron con colores Gamblin® y se barnizaron para igualar el brillo.
Al igual que con las piezas anteriores, la intervención de las cajas se inició con la limpieza del polvo superficial, si bien tuvieron que retirarse las pletinas de hierro y los clavos para desmontar la estructura y los diversos elementos constitutivos a fin de acceder a los vidrios y proceder a su limpieza. Los tratamientos realizados a partir del desmontaje coinciden con los descritos anteriormente.
Cabe puntualizar, que la limpieza de la madera vista se realizó con agua destilada y un quelante, así como mediante el uso de etanol y bisturí para retirar los restos de adhesivo. Las esquinas dañadas se consolidaron con una solución consolidante compuesta por un polímero acrílico en etanol y acetona.
Sobre las reintegraciones realizadas con vinilo-espejo se aplicó una capa de pintura acrílica con motivo de entonar y homogeneizar el color e integrarlo lo máximo posible aunque con ciertos límites con el original. Se colocó una películade poliéster siliconada con gramaje grueso entre la madera contrachapada de la trasera y el vidrio serigrafiado con el rostro de Picasso a fin de evitar la formación de manchas por emanaciones de formaldehido.
En la fase de montaje, en los bordes de los vidrios se colocaron bandas de tejido impregnadas en un polímero acrílico estable para evitar su abrasión por efecto de la fricción con la madera. Además, se sustituyeron una gran parte de los clavos y elementos de hierro oxidado por piezas de acero inoxidable, incluidas las sujeciones y topes, las cuales además fueron forradas con tejido para minimizar la excesiva presión entre la madera y el vidrio. El resto de elementos metálicos de hierro fueron estabilizados tras la eliminación de la corrosión y protegidos con una resina acrílica.
El conjunto de la caja se cerró aplicando unas pletinas de acero inoxidable en forma de escuadra atornilladas a la madera. Así mismo se colocó un tejido de poliéster en la trasera para minimizar la entrada del polvo.















