Desdoblamiento de la N-340 Castellón-Oropesa:
GECEN pide que se abandone el proyecto, se liberalice la AP-7 y no se insista en aumentar la burbuja infraestructural y la deuda pública
La asociación considera absurdo construir una autovía paralela a una autopista cuando ésta se ha de liberalizar en el 2019.
La asociación entiende que la respuesta a Compromís (Baldoví) por parte del Ministerio de Fomento, dejar el proyecto en un cajón, es la segunda opción más razonable tras la que, a juicio de GECEN, sería la más lógica: renunciar al proyecto y liberalizar la autopista ya. Ya tenemos suficiente con la burbuja de infraestructuras sin sentido realizadas en la época de supuesta bonanza: aeropuerto sin aviones, dos desaladoras que pueden producir agua que nadie quiere… como para añadir autovías paralelas a autopistas y seguir con la dinámica que nos ha llevado a esta crisis económica, social y medioambiental.
La construcción de cualquier autovía produce impactos sobre el territorio, el medio ambiente y los ciudadanos, especialmente a los propietarios del suelo, y cuando se construyen sin atender a las necesidades de la sociedad, sino a otras cuestiones, se generan deudas imposibles de asumir cuyas repercusiones sociales son obvias.
Consideramos que la liberalización de la autopista soluciona los problemas actuales y por tanto es absurdo e innecesario construir una autovía a su lado.
GECEN aboga por la liberalización de toda la AP-7 cuanto antes, especialmente en los tramos más conflictivos, y sobre todo exige el compromiso de todos los partidos políticos, a ser posible ante notario, de liberalizar la autopista en 2019. Prorrogar la concesión hasta 2019 fue un grave error, prorrogar la concesión otra vez sería una tomadura de pelo a los ciudadanos.
La asociación entiende que la respuesta a Compromís (Baldoví) por parte del Ministerio de Fomento, dejar el proyecto en un cajón, es la segunda opción más razonable tras la que, a juicio de GECEN, sería la más lógica: renunciar al proyecto y liberalizar la autopista ya. Ya tenemos suficiente con la burbuja de infraestructuras sin sentido realizadas en la época de supuesta bonanza: aeropuerto sin aviones, dos desaladoras que pueden producir agua que nadie quiere… como para añadir autovías paralelas a autopistas y seguir con la dinámica que nos ha llevado a esta crisis económica, social y medioambiental.
La construcción de cualquier autovía produce impactos sobre el territorio, el medio ambiente y los ciudadanos, especialmente a los propietarios del suelo, y cuando se construyen sin atender a las necesidades de la sociedad, sino a otras cuestiones, se generan deudas imposibles de asumir cuyas repercusiones sociales son obvias.
Consideramos que la liberalización de la autopista soluciona los problemas actuales y por tanto es absurdo e innecesario construir una autovía a su lado.
GECEN aboga por la liberalización de toda la AP-7 cuanto antes, especialmente en los tramos más conflictivos, y sobre todo exige el compromiso de todos los partidos políticos, a ser posible ante notario, de liberalizar la autopista en 2019. Prorrogar la concesión hasta 2019 fue un grave error, prorrogar la concesión otra vez sería una tomadura de pelo a los ciudadanos.




















