Terremotos
La Plataforma Anti-Fracking Comarques de Castelló alerta de que los terremotos del Castor es un juego de niños en comparación con lo que puede llegar a ser el fracking
Desde que comenzaron los trabajos de inyección de gas en el Depósito submarino de gas en Vinaròs, son más de 200 terremotos los que se han registrando , llegando alguno de ellos a magnitudes que comienzan a ser preocupantes.
Y es que la relación existente entre la formación geológica donde se encuentra el depósito de gas Castor, es casi la misma que el resto del Maestrat: Una falla.
Los trabajos que se llevan a cabo en el almacén del Castor, consisten en inyectar gas en estado líquido, a una presión de trabajo de 241 atmósferas. Esta primera inyección de gas a presión, se hace una cavidad donde había una bolsa de petróleo, por lo que , se puede entender que podría tratarse de la fase menos agresiva de la inyección, ya que a pesar de ser presiones muy importantes, se hace sobre una roca que contiene muchos poros vacíos donde anteriormente estaban alojados los hidrocarburos.
La empresa promotora del proyecto Castor , Escal UGS a través de Su presidente el Sr. Recadero del Pozo confirmó la pasada semana que la relación entre la inyección de gas y los terremotos era evidente y asumía la autoría de muchos de estos movimientos sísmicos.
Si en sólo una instalación, una única plataforma, y con la inyección a 241 atmósferas ya tenemos estos efectos tan alarmantes, que han obligado a detener todos los trabajos de inyección por un riesgo y peligro evidente hacia la población y los bienes inmuebles, lo que podría ocurrir si se autoriza el fracking podría suponer el fin de la vida en la zona tal y como la conocemos.
Puede parecer de un alarmismo exagerado, pero hay que recordar que las presiones a las que trabaja el fracking pueden llegar al triple que las del Castor, y que no sólo se trata de una plataforma, si no que han pedido permiso para 195000 hectáreas.
La detonación de explosivos en el subsuelo y la posterior inyección del equivalente a unas 10 piscinas olímpicas de agua, arena y más de 250 toneladas de contaminantes en cada pozo a unas presiones que podrían llegar a las 700 atmósferas, obliga a pensar que el Castor es un juego de muñecas en comparación al fracking.
Sólo en la fase de investigación, Montero Energy quiere abrir un mínimo de 3 pozos con fracking, por lo que el peligro y riesgo de terremotos, que hasta ahora era considerado un factor casi a no tener en cuenta por parte de las Administraciones Públicas; en las últimas semanas está cogiendo tal magnitud que sólo por esta ya demostrada relación entre la inyección en el subsuelo y terremotos, se hace necesario y obligatorio rechazar cualquier trabajo en el subsuelo que implique trabajar en grandes presiones.
Ahora, por desgracia, tenemos otra prueba irrefutable de la barbaridad que significa el fracking, y esperamos que los representantes políticos y técnicos que tienen que firmar con su nombre y apellido la aprobación o el rechazo a estos proyectos, lo hagan pensando en el territorio y las personas que lo habitan, pues ya no podrán alegar desconocimiento.
Desde que comenzaron los trabajos de inyección de gas en el Depósito submarino de gas en Vinaròs, son más de 200 terremotos los que se han registrando , llegando alguno de ellos a magnitudes que comienzan a ser preocupantes.
Y es que la relación existente entre la formación geológica donde se encuentra el depósito de gas Castor, es casi la misma que el resto del Maestrat: Una falla.
Los trabajos que se llevan a cabo en el almacén del Castor, consisten en inyectar gas en estado líquido, a una presión de trabajo de 241 atmósferas. Esta primera inyección de gas a presión, se hace una cavidad donde había una bolsa de petróleo, por lo que , se puede entender que podría tratarse de la fase menos agresiva de la inyección, ya que a pesar de ser presiones muy importantes, se hace sobre una roca que contiene muchos poros vacíos donde anteriormente estaban alojados los hidrocarburos.
La empresa promotora del proyecto Castor , Escal UGS a través de Su presidente el Sr. Recadero del Pozo confirmó la pasada semana que la relación entre la inyección de gas y los terremotos era evidente y asumía la autoría de muchos de estos movimientos sísmicos.
Si en sólo una instalación, una única plataforma, y con la inyección a 241 atmósferas ya tenemos estos efectos tan alarmantes, que han obligado a detener todos los trabajos de inyección por un riesgo y peligro evidente hacia la población y los bienes inmuebles, lo que podría ocurrir si se autoriza el fracking podría suponer el fin de la vida en la zona tal y como la conocemos.
Puede parecer de un alarmismo exagerado, pero hay que recordar que las presiones a las que trabaja el fracking pueden llegar al triple que las del Castor, y que no sólo se trata de una plataforma, si no que han pedido permiso para 195000 hectáreas.
La detonación de explosivos en el subsuelo y la posterior inyección del equivalente a unas 10 piscinas olímpicas de agua, arena y más de 250 toneladas de contaminantes en cada pozo a unas presiones que podrían llegar a las 700 atmósferas, obliga a pensar que el Castor es un juego de muñecas en comparación al fracking.
Sólo en la fase de investigación, Montero Energy quiere abrir un mínimo de 3 pozos con fracking, por lo que el peligro y riesgo de terremotos, que hasta ahora era considerado un factor casi a no tener en cuenta por parte de las Administraciones Públicas; en las últimas semanas está cogiendo tal magnitud que sólo por esta ya demostrada relación entre la inyección en el subsuelo y terremotos, se hace necesario y obligatorio rechazar cualquier trabajo en el subsuelo que implique trabajar en grandes presiones.
Ahora, por desgracia, tenemos otra prueba irrefutable de la barbaridad que significa el fracking, y esperamos que los representantes políticos y técnicos que tienen que firmar con su nombre y apellido la aprobación o el rechazo a estos proyectos, lo hagan pensando en el territorio y las personas que lo habitan, pues ya no podrán alegar desconocimiento.



















