Sant Joan de Moró
El alcalde de Sant Joan de Moró pide a Generalitat que elimine las curvas peligrosas de la CV-160
Se trata de actuar entre los kilómetros 5+000 y 5+5000
El alcalde de Sant Joan de Moró, Vicente Pallarés, ha mantenido esta mañana una reunión, en el Ayuntamiento de la localidad, con el director general de Obras Públicas, Proyectos Urbanos y Vivienda, Vicente Dómine, para exponerle “la necesidad de abordar a la mayor brevedad posible la mejora del trazado de la carretera CV-160, que va de Vilafamés a Sant Joan de Moró".
Con esta reunión se da continuidad a las negociaciones realizadas ante Consellería de Infraestructuras tanto por el primer edil de Moró como por el de Vilafamés, José Pons.
Se trata, exactamente, de actuar entre los kilómetros 5+000 y 5+500 con el objetivo “de eliminar unas curvas peligrosas”, explica Pallarés, quien recuerda que se trata de una zona de gran tránsito, y de manera especial de vehículos pesados, “debido a la gran cantidad de empresas instaladas en la zona” y en su mayoría pertenecientes, tanto de manera directa como indirecta, a la industria cerámica.
Pallarés explica que para eliminar las citadas curvas se impone una ampliación de la calzada que, según los tramos, puede ir de los 20 a los 40 metros y que Dómine, al igual que los técnicos que le han acompañado, se han mostrado favorables a llevar a cabo la obra y reconocen que supondrá un significativo incremento de la seguridad de los conductores, al tiempo que matiza que se va a intentar que este proyecto se inicie antes de finalizar el presente ejercicio.
El alcalde de Sant Joan de Moró, Vicente Pallarés, ha mantenido esta mañana una reunión, en el Ayuntamiento de la localidad, con el director general de Obras Públicas, Proyectos Urbanos y Vivienda, Vicente Dómine, para exponerle “la necesidad de abordar a la mayor brevedad posible la mejora del trazado de la carretera CV-160, que va de Vilafamés a Sant Joan de Moró".
Con esta reunión se da continuidad a las negociaciones realizadas ante Consellería de Infraestructuras tanto por el primer edil de Moró como por el de Vilafamés, José Pons.
Se trata, exactamente, de actuar entre los kilómetros 5+000 y 5+500 con el objetivo “de eliminar unas curvas peligrosas”, explica Pallarés, quien recuerda que se trata de una zona de gran tránsito, y de manera especial de vehículos pesados, “debido a la gran cantidad de empresas instaladas en la zona” y en su mayoría pertenecientes, tanto de manera directa como indirecta, a la industria cerámica.
Pallarés explica que para eliminar las citadas curvas se impone una ampliación de la calzada que, según los tramos, puede ir de los 20 a los 40 metros y que Dómine, al igual que los técnicos que le han acompañado, se han mostrado favorables a llevar a cabo la obra y reconocen que supondrá un significativo incremento de la seguridad de los conductores, al tiempo que matiza que se va a intentar que este proyecto se inicie antes de finalizar el presente ejercicio.







