Los propósitos de año nuevo se centran más en la salud que antes
![[Img #69632]](http://el7set.es/upload/images/01_2019/6190_screenshot_2019-01-02-los-propositos-de-ano-nuevo-se-centran-mas-en-la-salud-que-antes.png?44)
Con la llegada del año nuevo, también aparecen en escena los deseos de cada año de comenzar a mejorar nuestra salud. Pero esta vez, de verdad. Antes era más habitual que nuestros deseos para el año nuevo fueran una mezcla entre salud, dinero y relaciones saludables. Hoy, la preocupación por la salud ha aumentado en nuestra sociedad.
Y en realidad, así es. Aunque siempre exista en los propósitos de año nuevo un gran número de falsos compromisos sobre cuidar nuestra salud, lo cierto es que desde hace años existen cada vez más personas que buscan mantener su estado físico y mental lo mejor posible.
El relevo generacional trae consigo un cambio de mentalidad social que, si bien suele pasar desapercibido hasta que está totalmente implementado, comienza a hacerse cada vez más evidente.
Y es que con la llegada de las nuevas generaciones, la mentalidad de la sociedad sobre nuestras prioridades y la manera de afrontar el día a día ha ido cambiando considerablemente respecto a hace tan sólo unas décadas.
Nos estamos moviendo hacia una sociedad que valora más los detalles pequeños y que es sensible y consciente de las implicaciones de sus actos. Lo que se ha traducido en comenzar a valorar facetas de nuestra vida que antes pasaban más desapercibidas, tales como el cuidado de nuestra salud mental y física.
Esto abarca todas nuestras necesidades mentales, espirituales o sociales. Que se ve reflejado en actividades como un mayor interés por el impacto de nuestra alimentación a largo plazo para nuestra salud o la necesidad de la actividad física regular para tener una mejor calidad de vida.
De hecho, tanto es así que existe un gran mercado tanto físico como digital donde fácilmente podemos encontrar desde un reloj deportivo barato que nos permita medir nuestra evolución al practicar un deporte o una gran multitud de libros sobre cuidados de salud desde la comida y sus beneficios.
Pero además de la salud de nuestro cuerpo, este cambio de mentalidad social se refleja también en nuestro interés por descubrir cómo lidiar con el estrés de la sociedad actual.
Lo que lleva a practicar actividades de meditación o lecturas para buscar un método que nos permita gestionar mejor nuestro tiempo libre o crear unos objetivos propios que sirvan como definición del éxito según nuestros propios valores personales.
Cambios en nuestra manera de enfocar los propósitos de año nuevo
Si bien es cierto que, de manera global, los deseos son los mismos en esencia; tener una mejor salud, destacar profesionalmente en nuestro campo, mejorar nuestras relaciones personales o tener una mentalidad más positiva. La manera de enfocarlos es lo que ha cambiado.
La época de la crisis ha marcado una manera distinta de enfocar los desafíos y los objetivos a lograr, haciendo que los “pequeños” logros sean más valorados que antes.
De esta manera, ahora las metas son frecuentemente divididas en pequeñas partes de una meta final más grande, lo que facilita tanto su consecución inicial como un mayor optimismo sobre nuestra capacidad de lograrla.
Debido a esta forma de entender los propósitos de año nuevo, existe un mayor consumo de servicios y productos destinados a cuidar nuestra salud de una u otra forma a fin de lograr encontrarnos mejor. Por ejemplo:
-
Dividir para ganar: Crear unas metas realistas y divisibles en “mini metas”.
-
Descansar adecuadamente: Una meta común es lograr dormir bien, intentando que sean 8 horas o al menos 7.
-
Actividad física mínima: Realizar un mínimo de ejercicio físico diario o semanal según el tiempo disponible. Recurriendo para ello al pago de cuotas de gimnasio que nos empuje a ir para amortizar su coste.
-
Educación nutricional y emocional: Comprar libros o revistas sobre psicología y relaciones personales para resolver de una manera más acertada los conflictos que puedan surgir o identificar relaciones tóxicas que romper.
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Lo mismo sucede con el interés de llevar una alimentación más sana guiada por nutricionistas a través de sus publicaciones en revistas o libros especializados.
-
Apps y productos para medir nuestro avance: Especialmente en lo que respecta al ejercicio físico, los relojes inteligentes de deporte o las apps para el móvil que permitan medir y analizar nuestras estadísticas y así comprobar nuestras mejoras.
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Audiolibros: La mayor preocupación por la salud física puede complementarse con la preocupación por nuestra educación, buscando productos como los audiolibros para escuchar mientras se realiza ejercicio físico.
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Servicios profesionales de salud: Especialmente aquellos servicios que ofrecen relajación y desconexión de las actividades diarias. Los centros de Spa, masajes o actividades de meditación son un mercado que ha visto cómo su mercado aumentaba gracias al mayor interés social por mantener la mente despejada y libre, en la medida de lo posible, del estrés y la velocidad de la sociedad moderna.
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Con la llegada del año nuevo, también aparecen en escena los deseos de cada año de comenzar a mejorar nuestra salud. Pero esta vez, de verdad. Antes era más habitual que nuestros deseos para el año nuevo fueran una mezcla entre salud, dinero y relaciones saludables. Hoy, la preocupación por la salud ha aumentado en nuestra sociedad.
Y en realidad, así es. Aunque siempre exista en los propósitos de año nuevo un gran número de falsos compromisos sobre cuidar nuestra salud, lo cierto es que desde hace años existen cada vez más personas que buscan mantener su estado físico y mental lo mejor posible.
El relevo generacional trae consigo un cambio de mentalidad social que, si bien suele pasar desapercibido hasta que está totalmente implementado, comienza a hacerse cada vez más evidente.
Y es que con la llegada de las nuevas generaciones, la mentalidad de la sociedad sobre nuestras prioridades y la manera de afrontar el día a día ha ido cambiando considerablemente respecto a hace tan sólo unas décadas.
Nos estamos moviendo hacia una sociedad que valora más los detalles pequeños y que es sensible y consciente de las implicaciones de sus actos. Lo que se ha traducido en comenzar a valorar facetas de nuestra vida que antes pasaban más desapercibidas, tales como el cuidado de nuestra salud mental y física.
Esto abarca todas nuestras necesidades mentales, espirituales o sociales. Que se ve reflejado en actividades como un mayor interés por el impacto de nuestra alimentación a largo plazo para nuestra salud o la necesidad de la actividad física regular para tener una mejor calidad de vida.
De hecho, tanto es así que existe un gran mercado tanto físico como digital donde fácilmente podemos encontrar desde un reloj deportivo barato que nos permita medir nuestra evolución al practicar un deporte o una gran multitud de libros sobre cuidados de salud desde la comida y sus beneficios.
Pero además de la salud de nuestro cuerpo, este cambio de mentalidad social se refleja también en nuestro interés por descubrir cómo lidiar con el estrés de la sociedad actual.
Lo que lleva a practicar actividades de meditación o lecturas para buscar un método que nos permita gestionar mejor nuestro tiempo libre o crear unos objetivos propios que sirvan como definición del éxito según nuestros propios valores personales.
Cambios en nuestra manera de enfocar los propósitos de año nuevo
Si bien es cierto que, de manera global, los deseos son los mismos en esencia; tener una mejor salud, destacar profesionalmente en nuestro campo, mejorar nuestras relaciones personales o tener una mentalidad más positiva. La manera de enfocarlos es lo que ha cambiado.
La época de la crisis ha marcado una manera distinta de enfocar los desafíos y los objetivos a lograr, haciendo que los “pequeños” logros sean más valorados que antes.
De esta manera, ahora las metas son frecuentemente divididas en pequeñas partes de una meta final más grande, lo que facilita tanto su consecución inicial como un mayor optimismo sobre nuestra capacidad de lograrla.
Debido a esta forma de entender los propósitos de año nuevo, existe un mayor consumo de servicios y productos destinados a cuidar nuestra salud de una u otra forma a fin de lograr encontrarnos mejor. Por ejemplo:
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Dividir para ganar: Crear unas metas realistas y divisibles en “mini metas”.
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Descansar adecuadamente: Una meta común es lograr dormir bien, intentando que sean 8 horas o al menos 7.
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Actividad física mínima: Realizar un mínimo de ejercicio físico diario o semanal según el tiempo disponible. Recurriendo para ello al pago de cuotas de gimnasio que nos empuje a ir para amortizar su coste.
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Educación nutricional y emocional: Comprar libros o revistas sobre psicología y relaciones personales para resolver de una manera más acertada los conflictos que puedan surgir o identificar relaciones tóxicas que romper.
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Lo mismo sucede con el interés de llevar una alimentación más sana guiada por nutricionistas a través de sus publicaciones en revistas o libros especializados.
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Apps y productos para medir nuestro avance: Especialmente en lo que respecta al ejercicio físico, los relojes inteligentes de deporte o las apps para el móvil que permitan medir y analizar nuestras estadísticas y así comprobar nuestras mejoras.
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Audiolibros: La mayor preocupación por la salud física puede complementarse con la preocupación por nuestra educación, buscando productos como los audiolibros para escuchar mientras se realiza ejercicio físico.
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Servicios profesionales de salud: Especialmente aquellos servicios que ofrecen relajación y desconexión de las actividades diarias. Los centros de Spa, masajes o actividades de meditación son un mercado que ha visto cómo su mercado aumentaba gracias al mayor interés social por mantener la mente despejada y libre, en la medida de lo posible, del estrés y la velocidad de la sociedad moderna.













