Música
El tenor Ángel García participará en la representación en Austria de la ópera “Bastián y Bastiana” de Mozart
El cantante chihuahuense ha sido seleccionado por la Franco American Vocal Academy
![[Img #72971]](http://el7set.es/upload/images/06_2019/6863_img_0728.jpg)
El tenor chihuahuense Ángel García siempre supo que cantar sería toda su vida, lo que no sospechaba cuando, con tan solo cuatro años de edad comenzó a rasgar las cuerdas de una guitarra más grande que el mismo para acompañar las letras de Camilo Sesto, José Luis Perales, José José o Juan Gabriel, era que los camiones de Infonavit en los que dejaba volar con todo su corazón su voz infantil tendrían parada en Salzburgo.
Ángel García, tenor, maestro de canto, fundador y director de la compañía Concertante Producciones Artísticas, productor, preparador musical, director de escena y director coral, ha sido seleccionado para participar en el prestigioso certamen operístico de la Franco American Vocal Academy, que se celebrará durante el mes de julio en la ciudad de Salzburgo, Austria, para interpretar el personaje de Bastián en la ópera de Wolfgang Amadeus Mozart “Bastián y Bastiana”, recibiendo una intensa preparación sobre el repertorio operístico de Mozart a cargo de profesores de la prestigiosa William Lewis School of Opera.
El tenor se muestra muy humilde ante este importante logro, señalando que no se trata de haber ganado a otros cantantes, sino de que los profesores han seleccionado a la voz que según su criterio, se adapta mejor a la ópera y el repertorio que se quiere trabajar.
La pasión por el canto de este joven tenor ha sido un ejemplo de determinación y constancia, no en vano su ópera preferida es “La hija del regimiento” de Gaetano Donizetti, una historia de perseverancia en perseguir aquello que amamos de corazón. Como Tonio, Ángel ha vuelto una y otra vez junto a su amada música siempre que un obstáculo se ha interpuesto en su camino.
Creció escuchando canciones y tocándolas con la guitarra, absorbiendo los conocimientos que su padre adquiría en las clases que tomaba y que después compartía con su hijo. Cantaba todos los días, a cualquier hora y en cualquier lugar, con una desenvoltura que a veces llegaba a incomodar a quien lo acompañara, porque era lo mismo caminar por la calle, trabajar arreglando una pared de tablaroca con su padre o viajando en camión, cualquier momento era bueno para dar rienda suelta a su pasión por la música.
A los seis años ya dijo con la certeza que solo tienen aquel que sigue los dictados de su corazón que se dedicaría a cantar, porque eso le hacía feliz. De ese modo, con tan solo 14 años ya encabezaba grupos de música versátil para amenizar eventos, con un repertorio aún alejado del bel canto. De hecho, cuando con 13 años de edad escuchó por primera vez una ópera, reconoce que no le gustó, pero tan solo tres años después, con edad para conducir un coche, escuchó la gran voz del tenor peruano Juan Diego Florez y quedó cautivado por el virtuosismo, la calidad y los matices de aquella voz educada, así que cuando tuvo 18 años accedió a la carrera musical en la Facultad de Artes y dejó de lado lo de cantar “Lo mejor de mi vida has sido tú” para entregarse en cuerpo y alma a la ópera. No obstante, ya que la música forma parte fundamental de su felicidad como ser humano, continúa actuando en directo, esta vez como instrumentista, para seguir disfrutando sobre el escenario.
Ángel García no se considera un showman, nunca le ha gustado sobreactuar en el escenario para ganarse el aplauso del público, pero con la ópera, donde la actuación viene aparejada a la interpretación del personaje, disfruta metiéndose en los papeles que representa, “la cuestión histriónica es muy seria, pero es una seriedad diferente”, asegura, añadiendo que “sobre el escenario soy el verdadero Ángel, porque la seriedad no limita la sonrisa”. Sin embargo su experiencia sobre los escenarios le han brindado una seguridad y un carisma especial que despliega sobre en escena, conectando con facilidad con el público, sin dejar de cuidar la interpretación vocal en ningún momento.
Esta será la primer línea de su curriculum que se escribirá fuera de México, en Europa, en una oportunidad que ni el mismo, ni sus padres pudieron creer que era realidad al enterarse de que había sido seleccionado. Unos padres emocionados que, frente a un decidido niño de seis años de edad, escucharon de sus labios su intención de ser cantante profesional y que ahora, emocionados, han visto como su hijo, lejos de rendirse, perseveró y finalmente logró aquello que prometió abrazado a una guitarra-
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El tenor chihuahuense Ángel García siempre supo que cantar sería toda su vida, lo que no sospechaba cuando, con tan solo cuatro años de edad comenzó a rasgar las cuerdas de una guitarra más grande que el mismo para acompañar las letras de Camilo Sesto, José Luis Perales, José José o Juan Gabriel, era que los camiones de Infonavit en los que dejaba volar con todo su corazón su voz infantil tendrían parada en Salzburgo.
Ángel García, tenor, maestro de canto, fundador y director de la compañía Concertante Producciones Artísticas, productor, preparador musical, director de escena y director coral, ha sido seleccionado para participar en el prestigioso certamen operístico de la Franco American Vocal Academy, que se celebrará durante el mes de julio en la ciudad de Salzburgo, Austria, para interpretar el personaje de Bastián en la ópera de Wolfgang Amadeus Mozart “Bastián y Bastiana”, recibiendo una intensa preparación sobre el repertorio operístico de Mozart a cargo de profesores de la prestigiosa William Lewis School of Opera.
El tenor se muestra muy humilde ante este importante logro, señalando que no se trata de haber ganado a otros cantantes, sino de que los profesores han seleccionado a la voz que según su criterio, se adapta mejor a la ópera y el repertorio que se quiere trabajar.
La pasión por el canto de este joven tenor ha sido un ejemplo de determinación y constancia, no en vano su ópera preferida es “La hija del regimiento” de Gaetano Donizetti, una historia de perseverancia en perseguir aquello que amamos de corazón. Como Tonio, Ángel ha vuelto una y otra vez junto a su amada música siempre que un obstáculo se ha interpuesto en su camino.
Creció escuchando canciones y tocándolas con la guitarra, absorbiendo los conocimientos que su padre adquiría en las clases que tomaba y que después compartía con su hijo. Cantaba todos los días, a cualquier hora y en cualquier lugar, con una desenvoltura que a veces llegaba a incomodar a quien lo acompañara, porque era lo mismo caminar por la calle, trabajar arreglando una pared de tablaroca con su padre o viajando en camión, cualquier momento era bueno para dar rienda suelta a su pasión por la música.
A los seis años ya dijo con la certeza que solo tienen aquel que sigue los dictados de su corazón que se dedicaría a cantar, porque eso le hacía feliz. De ese modo, con tan solo 14 años ya encabezaba grupos de música versátil para amenizar eventos, con un repertorio aún alejado del bel canto. De hecho, cuando con 13 años de edad escuchó por primera vez una ópera, reconoce que no le gustó, pero tan solo tres años después, con edad para conducir un coche, escuchó la gran voz del tenor peruano Juan Diego Florez y quedó cautivado por el virtuosismo, la calidad y los matices de aquella voz educada, así que cuando tuvo 18 años accedió a la carrera musical en la Facultad de Artes y dejó de lado lo de cantar “Lo mejor de mi vida has sido tú” para entregarse en cuerpo y alma a la ópera. No obstante, ya que la música forma parte fundamental de su felicidad como ser humano, continúa actuando en directo, esta vez como instrumentista, para seguir disfrutando sobre el escenario.
Ángel García no se considera un showman, nunca le ha gustado sobreactuar en el escenario para ganarse el aplauso del público, pero con la ópera, donde la actuación viene aparejada a la interpretación del personaje, disfruta metiéndose en los papeles que representa, “la cuestión histriónica es muy seria, pero es una seriedad diferente”, asegura, añadiendo que “sobre el escenario soy el verdadero Ángel, porque la seriedad no limita la sonrisa”. Sin embargo su experiencia sobre los escenarios le han brindado una seguridad y un carisma especial que despliega sobre en escena, conectando con facilidad con el público, sin dejar de cuidar la interpretación vocal en ningún momento.
Esta será la primer línea de su curriculum que se escribirá fuera de México, en Europa, en una oportunidad que ni el mismo, ni sus padres pudieron creer que era realidad al enterarse de que había sido seleccionado. Unos padres emocionados que, frente a un decidido niño de seis años de edad, escucharon de sus labios su intención de ser cantante profesional y que ahora, emocionados, han visto como su hijo, lejos de rendirse, perseveró y finalmente logró aquello que prometió abrazado a una guitarra-








