Sábado, 29 de Noviembre de 2025

Actualizada Sábado, 29 de Noviembre de 2025 a las 15:01:00 horas

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Sábado, 29 de Noviembre de 2025

El alumnado de Vistabella del Maestrat construye una nueva caseta de piedra en seco en un proyecto pionero de educación patrimonial

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Las construcciones de piedra en seco forman parte inseparable del paisaje de Vistabella del Maestrat, donde se conservan más de 600 casetas catalogadas que testimonian una técnica ancestral. Este excepcional patrimonio suma ahora una nueva pieza gracias al proyecto desarrollado por los niños y niñas del aulario de Vistabella del Maestrat, perteneciente al CRA Penyagolosa, quienes han culminado la construcción de una nueva caseta siguiendo la técnica tradicional.

Durante meses, el alumnado ha trabajado piedra sobre piedra en una actividad de educación patrimonial que no solo les ha permitido aprender cómo se levantan estas construcciones, sino también comprender el paisaje local, los usos históricos de las casetas y la relación equilibrada que las generaciones anteriores mantenían con su entorno natural.

La obra ha sido posible gracias a la dirección del maestro de obras local Joan Moliner, el Sastre, y al apoyo de paredadores expertos y voluntarios. La nueva caseta se ubica en un cruce de caminos cercano a la ermita de Sant Antoni, en un enclave privilegiado desde el que se contempla el paisaje que rodea el pico de Penyagolosa, a 1.813 metros de altitud.

El proyecto cuenta con el respaldo del Programa de Extensión Universitaria (PEU) de la Universitat Jaume I y con la participación activa de la comunidad patrimonial, representada por el Centro de Estudios de Penyagolosa. La técnica de la piedra en seco fue reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2018, lo que subraya el valor de esta iniciativa educativa.

Una caseta única… con ventana y cápsula del tiempo

Los niños y niñas no solo han levantado una construcción singular: esta es la única caseta del término con ventana, un gesto simbólico que invita a contemplar un paisaje de alta montaña que define la identidad de Vistabella y su vida cotidiana.
Además, el alumnado ha depositado en su interior una cápsula del tiempo: dibujos y escritos sobre esta experiencia guardados en una olla de barro que quedará como testigo para las generaciones futuras.

Desde septiembre, los estudiantes han trabajado en una caseta que combina tradición, aprendizaje y emoción, convirtiéndose ya en un nuevo símbolo del patrimonio local.

Un proceso que continúa: diseñar y preservar el entorno

El proyecto sigue adelante con un proceso participativo en el que el alumnado y otros miembros de la comunidad podrán proponer un diseño para el entorno de la caseta, con el objetivo de dignificar el espacio y promover la conservación del paisaje cercano al municipio.

La nueva construcción recuerda también el valor de otras estructuras tradicionales vinculadas a la piedra en seco —azagadores usados en la trashumancia, pozos, balsas, paredes de bancales— que forman parte de una técnica extendida por tierras mediterráneas. Todas ellas son ejemplo del aprovechamiento total y respetuoso del territorio, modelado por la climatología, la orografía y el ingenio humano.

Con esta iniciativa, Vistabella del Maestrat reafirma su compromiso con la preservación, difusión y vivencia activa de un patrimonio que sigue muy vivo.

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