Cómo detectar y evitar la osteomielitis en los pies
El Colegio de Podología de la Comunidad Valenciana ha informado de que esta infección puede llegar a ser crónica si no se trata con celeridad, especialmente en personas de riesgo como las diabéticas.
Entre las medidas preventivas, han destacado la importancia de lavar inmediatamente cualquier herida que aparezca en los miembros inferiores y acudir con rapidez a un podólogo ante la aparición de calor, inflamación o supuración en la zona.
ras la difusión de que el president de la Generalitat de Cataluña padece osteomielitis, desde el Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana se ha advertido de que esta infección que afecta a los huesos es particularmente frecuente en los pies, principalmente de las personas diabéticas.
¿Es posible evitar esta infección ósea que puede llegar a ser crónica?
“Lo más importante es conocer muy bien los síntomas que puede conllevar esta patología porque, en este caso, la celeridad para la aplicación del tratamiento es fundamental para su remisión y evitar que se convierta en crónica”, ha explicado Jorge Escoto, podólogo y miembro de la junta directiva del ICOPCV.
Los síntomas principales de la infección y los que deben de ponernos alerta son:
1. Dolor persistente en la zona afectada del pie.
2. Inflamación, enrojecimiento, calor y, en ocasiones, supuración de pus a través de una herida o úlcera.
3. Problemas para caminar o soportar peso sobre el pie.
4. Fiebre, escalofríos, fatiga y malestar general
“Nuestra labor en las consultas podológicas es evitar que las heridas superficiales se conviertan en infecciones profundas, especialmente en pacientes diabéticos que tienen muchos factores de riesgo, por su falta de sensibilidad, por su mala circulación y por sus puntos de hiperpresión”, ha resaltado Jorge Escoto.
“En este grupo poblacional la visita al podólogo se hace obligatoria al menos cada seis meses, para que evalúe correctamente el estado de los pies, la sensibilidad tanto superficial y profunda de los mismos, vigile y trate los puntos de hiperpresión mediante tratamientos ortopodológicos a medida si fueran necesarios”, ha continuado.
Medidas preventivas frente a la osteomielitis
1. Revisar diariamente los pies en busca de cortes, ampollas, grietas o enrojecimiento. Es aconsejable utilizar un espejo para ver completamente las plantas.
2. Lavar los pies con agua y jabón todos los días y secarlos minuciosamente, especialmente entre los dedos, para evitar la proliferación de gérmenes.
3. Mantener la piel hidratada para prevenir grietas por donde puedan entrar bacterias, evitando aplicar crema entre los dedos.
4. Evitar caminar sin zapatos, incluso dentro de casa, para prevenir pinchazos o rozaduras accidentales.
5. Usar zapatos que no aprieten, que sean transpirables y que proporcionen buen soporte.
6. Utilizar calcetines de tejidos naturales, a día de hoy la tecnología de los calcetines ha evolucionado tanto, que existen líneas de calcetines que se fabrican especialmente para paciente diabéticos, cuidando la salud de los pies por su combinación de tejidos y diseños.
“Si con las medidas preventivas se produce una herida en un paciente de riesgo, se debe de limpiar inmediatamente con agua corriente durante al menos cinco minutos y aplicar un vendaje limpio. De inmediato, se ha de consultar a un profesional ante cualquier herida, especialmente si presenta calor, inflamación o supuración”, ha concluido el podólogo.
Desde el ICOPCV se ha recordado que, para garantizar que estamos en manos de un profesional de la Podología, disciplina sanitaria que todavía NO forma parte de la cartera de servicios del Sistema Público de Salud de Generalitat Valenciana, y evitar ser víctimas del intrusismo, es decir, ser tratados por supuestos profesionales que carecen de la formación universitaria que se exige para el desarrollo de esta rama sanitaria, hay que asegurarse que la clínica donde vamos a ser tratados dispone de número de registro sanitario y el podólogo está colegiado.
ras la difusión de que el president de la Generalitat de Cataluña padece osteomielitis, desde el Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana se ha advertido de que esta infección que afecta a los huesos es particularmente frecuente en los pies, principalmente de las personas diabéticas.
¿Es posible evitar esta infección ósea que puede llegar a ser crónica?
“Lo más importante es conocer muy bien los síntomas que puede conllevar esta patología porque, en este caso, la celeridad para la aplicación del tratamiento es fundamental para su remisión y evitar que se convierta en crónica”, ha explicado Jorge Escoto, podólogo y miembro de la junta directiva del ICOPCV.
Los síntomas principales de la infección y los que deben de ponernos alerta son:
1. Dolor persistente en la zona afectada del pie.
2. Inflamación, enrojecimiento, calor y, en ocasiones, supuración de pus a través de una herida o úlcera.
3. Problemas para caminar o soportar peso sobre el pie.
4. Fiebre, escalofríos, fatiga y malestar general
“Nuestra labor en las consultas podológicas es evitar que las heridas superficiales se conviertan en infecciones profundas, especialmente en pacientes diabéticos que tienen muchos factores de riesgo, por su falta de sensibilidad, por su mala circulación y por sus puntos de hiperpresión”, ha resaltado Jorge Escoto.
“En este grupo poblacional la visita al podólogo se hace obligatoria al menos cada seis meses, para que evalúe correctamente el estado de los pies, la sensibilidad tanto superficial y profunda de los mismos, vigile y trate los puntos de hiperpresión mediante tratamientos ortopodológicos a medida si fueran necesarios”, ha continuado.
Medidas preventivas frente a la osteomielitis
1. Revisar diariamente los pies en busca de cortes, ampollas, grietas o enrojecimiento. Es aconsejable utilizar un espejo para ver completamente las plantas.
2. Lavar los pies con agua y jabón todos los días y secarlos minuciosamente, especialmente entre los dedos, para evitar la proliferación de gérmenes.
3. Mantener la piel hidratada para prevenir grietas por donde puedan entrar bacterias, evitando aplicar crema entre los dedos.
4. Evitar caminar sin zapatos, incluso dentro de casa, para prevenir pinchazos o rozaduras accidentales.
5. Usar zapatos que no aprieten, que sean transpirables y que proporcionen buen soporte.
6. Utilizar calcetines de tejidos naturales, a día de hoy la tecnología de los calcetines ha evolucionado tanto, que existen líneas de calcetines que se fabrican especialmente para paciente diabéticos, cuidando la salud de los pies por su combinación de tejidos y diseños.
“Si con las medidas preventivas se produce una herida en un paciente de riesgo, se debe de limpiar inmediatamente con agua corriente durante al menos cinco minutos y aplicar un vendaje limpio. De inmediato, se ha de consultar a un profesional ante cualquier herida, especialmente si presenta calor, inflamación o supuración”, ha concluido el podólogo.
Desde el ICOPCV se ha recordado que, para garantizar que estamos en manos de un profesional de la Podología, disciplina sanitaria que todavía NO forma parte de la cartera de servicios del Sistema Público de Salud de Generalitat Valenciana, y evitar ser víctimas del intrusismo, es decir, ser tratados por supuestos profesionales que carecen de la formación universitaria que se exige para el desarrollo de esta rama sanitaria, hay que asegurarse que la clínica donde vamos a ser tratados dispone de número de registro sanitario y el podólogo está colegiado.












