Martes, 27 de Enero de 2026

Actualizada Martes, 27 de Enero de 2026 a las 17:10:24 horas

el7set
Martes, 27 de Enero de 2026

A mi perro le han diagnosticado cáncer, ¿cuáles son los pasos a seguir?

Recibir un diagnóstico de cáncer en un perro o un gato es un golpe emocional difícil de encajar. El miedo y la incertidumbre suelen aparecer de inmediato, pero hoy muchos tumores pueden tratarse e incluso curarse. Contar con información clara ayuda a afrontar este momento con más calma y esperanza

[Img #108395]

Recibir un diagnóstico de cáncer en un perro o un gato es uno de los momentos más duros para cualquier familia. El impacto emocional, la falta de información clara y la urgencia por tomar decisiones generan miedo y confusión. Y es que el 50% de los animales de más de ocho años, tendrán un tumor a lo largo de su vida. Sin embargo, los especialistas recuerdan que hoy día existen alternativas que permiten mejorar la calidad de vida de muchos animales diagnosticados de cáncer. “Aunque el cáncer sigue siendo una palabra que asusta, no siempre significa que no haya nada que hacer”, explica Sofía García, veterinaria dedicada en exclusiva a la oncología veterinaria. “Cada caso es distinto y lo más importante es saber que existen opciones adaptadas a cada animal y a cada familia”.

Qué puedo hacer

Aun así, no podemos evitar que al oír este tipo de diagnóstico, aparezca el miedo por el sufrimiento que pueda llegar a pasar nuestro peludo. Por ello, la veterinaria comparte una serie de consejos que pueden ayudar a gestionar mejor una situación como esta.

 

  • Controlar el estrés: No siempre es fácil, sobre todo por lo que asusta escuchar la palabra ‘tumor’, pero tras un diagnóstico de cáncer, lo primero que debemos hacer es detenernos, informarnos y no tomar decisiones precipitadas. “Es fundamental entender qué tipo de tumor es, en qué fase se encuentra y cuáles son los objetivos reales del tratamiento: curar, controlar la enfermedad o simplemente mejorar la calidad de vida”, aclara Sofía.
    El gran problema, según la veterinaria, es que muchas veces se piensa que el animal va a pasar todo el tratamiento vomitando, apagado y sin apetito. Sin embargo, la realidad es que la oncología veterinaria actual no se basa únicamente en tratamientos agresivos. Existen abordajes personalizados que incluyen desde cirugías o tratamientos médicos hasta cuidados paliativos bien planificados, siempre poniendo en el centro el bienestar del animal.

 

  • Conocer la gravedad del tumor: “Lo primero que tenemos que saber es cuál es el nombre y apellidos de ese tumor y hasta dónde llega el alcance de la lesión, pero también cuál es el estado general del paciente”, explica Sofía. Y es que la gran mayoría de los animales con tumores son pacientes geriátricos que ya presentan otras afecciones, como síndrome de Cushing, insuficiencia renal o diabetes. “Con toda esa información y un estudio completo del paciente es cuando se decide el protocolo a seguir”, comenta.

 

  • Decidir junto al profesional buscando la mejor opción: Porque sí, el cáncer en animales puede curarse. “En la mayoría de los pacientes se podrá establecer un plan, siempre y cuando se detecte la enfermedad en fases iniciales”, asegura. La oncología veterinaria ha avanzado mucho en los últimos años y, aunque el objetivo sigue siendo la mayor calidad de vida posible, ya no se trata solo de operar o no operar: existen diferentes tratamientos que permiten que nuestros peludos sigan viviendo de forma plena y feliz.
     
  • Buscar un profesional oncofriendly: “Las familias tienen derecho a hacer preguntas, a entender el pronóstico y a conocer todas las alternativas, incluso aquellas que no pasan por tratamientos intensivos”, señala García. La especialista insiste en que calidad de vida no es lo mismo que alargar el sufrimiento. “En muchos casos, con un buen seguimiento, el animal puede seguir disfrutando de su rutina, de los paseos y del tiempo de calidad con su familia”.
    El problema surge cuando el animal es muy mayor y se piensa que un tratamiento es innecesario porque su esperanza de vida es menor que la nuestra. “A veces te dicen que con el tratamiento puede vivir un año más y no lo ves necesario, pero la realidad es que si el profesional veterinario está formado en oncología buscará el mejor tratamiento posible para que el perro o el gato tengan la mejor calidad de vida. Además, estos animales son muy fuertes y apenas se van a enterar del tratamiento”, comenta la veterinaria.

 

Recibir un diagnóstico de cáncer en un animal no debería vivirse en soledad ni desde el miedo. Contar con información clara, un acompañamiento profesional adecuado y un enfoque centrado en la calidad de vida permite tomar decisiones más serenas y ajustadas a cada situación.
El cáncer no es una sentencia automática, sino un punto de partida para valorar opciones”, concluye Sofía García. Nuestro papel como veterinarios es acompañar a las familias, explicar con honestidad y buscar siempre el mayor bienestar del animal, sea cual sea el camino elegido”.

[Img #108390]

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.