Impingement de tobillo, la consecuencia del esguince mal curado o de repetición
• El Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana ha afirmado que el también llamado ‘síndrome de pinzamiento de tobillo’ es una lesión que consiste en el atrapamiento de los tejidos de la articulación.
• Las consecuencias son dolor intenso y limitación del movimiento que pueden mermar la capacidad de la marcha.
• Además de haber padecido esguinces, otras causas que propician su aparición son el abuso de zapatos de tacón, el sobrepeso, tener pies cavos o realizar deporte con intensidad.
Las afecciones mal curadas en los pies, pueden tener consecuencias a largo plazo incapacitantes. El Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) ha destacado que una de ellas es el impingement de tobillo o ‘síndrome del pinzamiento de tobillo’, una afección poco conocida entre la población y que puede ser confundida con una tendinitis.
“El impingement o síndrome de pinzamiento de tobillo es una lesión en la que estructuras dentro de la articulación quedan atrapadas al mover el tobillo, provocando dolor y limitación. Ese pinzamiento puede afectar a hueso, ligamentos o tejidos blandos inflamados, muchas veces como consecuencia de esguinces previos”, ha declarado Iván Garrido, podólogo y miembro de la junta directiva del ICOPCV.
“Muchas personas, cuando aparece el dolor, creen que es una tendinitis y lo dejan pasar. Pero no es normal que el tobillo duela al moverlo. Si después de un esguince hay dolor persistente, rigidez o limitación, es importante valorarlo, porque puede tratarse de un pinzamiento no diagnosticado”, ha continuado.
Entre las causas más comunes y perfiles de personas que suelen sufrir esta patología destacan las personas que:
1. Abusan del uso de zapatos con tacón elevado, porque mantienen el tobillo en una posición forzada.
2. Los deportistas (fútbol, running, danza, deportes de salto, por ejemplo, y aquellos en los que se realizan cambios de dirección).
3. Han tenido esguinces de tobillo mal curados o de repetición.
4. Tienen alteraciones en la pisada o inestabilidad del tobillo.
5. Tienen los pies cavos.
6. Tienen sobrepeso.
El podólogo Iván Garrido ha resaltado que no se trata tanto de un problema degenerativo asociado a la edad, como sucede con otras lesiones, sino que está más relacionado con sobrecargas y lesiones previas.
¿Qué síntomas pueden indicar la presencia de impingement de tobillo?
Como se ha afirmado desde el ICOPCV, el dolor suele ser muy localizado y aparece con gestos concretos:
1. Dolor en la parte delantera o trasera del tobillo.
2. Dolor al ponerse en cuclillas, correr, bajar escaleras, usar los pedales del coche o ponerse de puntillas.
3. Sensación de “tope” al mover el tobillo.
4. Rigidez o inflamación leve persistente.
5. Sensación de que el tobillo “no vuelve a ser el mismo” tras un esguince.
“Si siempre duele en el mismo punto y con el mismo movimiento, es muy probable que nos encontremos con un pinzamiento de las estructuras articulares del tobillo”, ha declarado Iván Garrido.
Algunas recomendaciones que pueden ayudarnos a prevenir esta lesión es, en primer lugar, curar bien los esguinces y no volver de forma apresurada a la actividad habitual sólo porque no se detecte dolor en la zona.
También es útil hacer ejercicios de estabilidad y propiocepción del tobillo. Por supuesto, es importante realizar un estudio biomecánico de la pisada, si hay molestias repetidas; escoger un calzado que respete la estructura del pie y no abusar del uso de zapatos con tacón elevado, así como evitar las sobrecargas continuas sin descanso.
En caso de que se haya producido impingement de tobillo, los podólogos aconsejan no seguir forzando la articulación con dolor y acudir al podólogo para que realice una valoración de la mecánica del pie y tobillo. Los tratamientos más habituales son fisioterapia, trabajo de movilidad controlada, ejercicios específicos y plantillas personalizadas para mejorar el funcionamiento de esta articulación.
Por último, desde el ICOPCV se ha enfatizado que es muy importante tratarlo lo antes posible para evitar que esta lesión se cronifique.
Desde el ICOPCV se ha recordado que, para garantizar que estamos en manos de un profesional de la Podología, disciplina sanitaria que todavía NO forma parte de la cartera de servicios del Sistema Público de Salud de Generalitat Valenciana, y evitar ser víctimas del intrusismo, es decir, ser tratados por supuestos profesionales que carecen de la formación universitaria que se exige para el desarrollo de esta rama sanitaria, hay que asegurarse que la clínica donde vamos a ser tratados dispone de número de registro sanitario y el podólogo está colegiado.
• Las consecuencias son dolor intenso y limitación del movimiento que pueden mermar la capacidad de la marcha.
• Además de haber padecido esguinces, otras causas que propician su aparición son el abuso de zapatos de tacón, el sobrepeso, tener pies cavos o realizar deporte con intensidad.
Las afecciones mal curadas en los pies, pueden tener consecuencias a largo plazo incapacitantes. El Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) ha destacado que una de ellas es el impingement de tobillo o ‘síndrome del pinzamiento de tobillo’, una afección poco conocida entre la población y que puede ser confundida con una tendinitis.
“El impingement o síndrome de pinzamiento de tobillo es una lesión en la que estructuras dentro de la articulación quedan atrapadas al mover el tobillo, provocando dolor y limitación. Ese pinzamiento puede afectar a hueso, ligamentos o tejidos blandos inflamados, muchas veces como consecuencia de esguinces previos”, ha declarado Iván Garrido, podólogo y miembro de la junta directiva del ICOPCV.
“Muchas personas, cuando aparece el dolor, creen que es una tendinitis y lo dejan pasar. Pero no es normal que el tobillo duela al moverlo. Si después de un esguince hay dolor persistente, rigidez o limitación, es importante valorarlo, porque puede tratarse de un pinzamiento no diagnosticado”, ha continuado.
Entre las causas más comunes y perfiles de personas que suelen sufrir esta patología destacan las personas que:
1. Abusan del uso de zapatos con tacón elevado, porque mantienen el tobillo en una posición forzada.
2. Los deportistas (fútbol, running, danza, deportes de salto, por ejemplo, y aquellos en los que se realizan cambios de dirección).
3. Han tenido esguinces de tobillo mal curados o de repetición.
4. Tienen alteraciones en la pisada o inestabilidad del tobillo.
5. Tienen los pies cavos.
6. Tienen sobrepeso.
El podólogo Iván Garrido ha resaltado que no se trata tanto de un problema degenerativo asociado a la edad, como sucede con otras lesiones, sino que está más relacionado con sobrecargas y lesiones previas.
¿Qué síntomas pueden indicar la presencia de impingement de tobillo?
Como se ha afirmado desde el ICOPCV, el dolor suele ser muy localizado y aparece con gestos concretos:
1. Dolor en la parte delantera o trasera del tobillo.
2. Dolor al ponerse en cuclillas, correr, bajar escaleras, usar los pedales del coche o ponerse de puntillas.
3. Sensación de “tope” al mover el tobillo.
4. Rigidez o inflamación leve persistente.
5. Sensación de que el tobillo “no vuelve a ser el mismo” tras un esguince.
“Si siempre duele en el mismo punto y con el mismo movimiento, es muy probable que nos encontremos con un pinzamiento de las estructuras articulares del tobillo”, ha declarado Iván Garrido.
Algunas recomendaciones que pueden ayudarnos a prevenir esta lesión es, en primer lugar, curar bien los esguinces y no volver de forma apresurada a la actividad habitual sólo porque no se detecte dolor en la zona.
También es útil hacer ejercicios de estabilidad y propiocepción del tobillo. Por supuesto, es importante realizar un estudio biomecánico de la pisada, si hay molestias repetidas; escoger un calzado que respete la estructura del pie y no abusar del uso de zapatos con tacón elevado, así como evitar las sobrecargas continuas sin descanso.
En caso de que se haya producido impingement de tobillo, los podólogos aconsejan no seguir forzando la articulación con dolor y acudir al podólogo para que realice una valoración de la mecánica del pie y tobillo. Los tratamientos más habituales son fisioterapia, trabajo de movilidad controlada, ejercicios específicos y plantillas personalizadas para mejorar el funcionamiento de esta articulación.
Por último, desde el ICOPCV se ha enfatizado que es muy importante tratarlo lo antes posible para evitar que esta lesión se cronifique.
Desde el ICOPCV se ha recordado que, para garantizar que estamos en manos de un profesional de la Podología, disciplina sanitaria que todavía NO forma parte de la cartera de servicios del Sistema Público de Salud de Generalitat Valenciana, y evitar ser víctimas del intrusismo, es decir, ser tratados por supuestos profesionales que carecen de la formación universitaria que se exige para el desarrollo de esta rama sanitaria, hay que asegurarse que la clínica donde vamos a ser tratados dispone de número de registro sanitario y el podólogo está colegiado.












