Miércoles, 11 de Marzo de 2026

Actualizada Miércoles, 11 de Marzo de 2026 a las 11:46:32 horas

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Miércoles, 11 de Marzo de 2026

Albocàsser revive la memoria de la helada de 1956 en una jornada divulgativa que tendrá continuidad este verano

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Albocàsser ha vuelto a mirar hacia los años de la histórica helada de 1956 en una jornada divulgativa que tendrá continuidad este verano. La iniciativa, organizada por Olis Fogà y la Asociación Cultural L’Assegador con la colaboración del Ayuntamiento de Albocàsser, reunió a entre 70 y 80 personas en una propuesta dedicada a recordar un episodio que marcó un antes y un después en la agricultura local.

Bajo el título “La gelà, fem memòria”, la actividad combinó divulgación, patrimonio, paisaje y cultura del aceite para acercar a la población los efectos que la gran helada de 1956 tuvo sobre el término municipal y sobre la evolución posterior del campo. Tras la buena acogida, los promotores ya trabajan en una nueva edición que se celebrará durante el verano, con algunas modificaciones y con la voluntad de abrirla a más público, especialmente a las personas vinculadas al municipio que pasan esas fechas en el pueblo.

“La idea es repetir la actividad en verano pensando que hay más gente en el pueblo, para darle un poquito más de repercusión”, explica Paco Tena, responsable de la organización. En este sentido, la asociación L’Assegador trabaja para ampliar el contenido de la propuesta con nuevas aportaciones vinculadas tanto a la parte climática como a la cultura del aceite. Para ello, se prevé también contactar con la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO).

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La jornada se articuló a partir de diversas actividades. La primera parte consistió en una salida al campo para observar sobre el terreno las consecuencias que la ‘gelà’ dejó en los olivos y las formas de recuperación que se aplicaron posteriormente. Además de recordar cómo era aquel paisaje agrario, la actividad sirvió para contextualizar la transformación que experimentó Albocàsser tras aquel episodio. Según ha detallado Tena, después de la helada “la agricultura en el pueblo se transformó; ya apareció la viña y la almendra, que después ha sido muy importante en el pueblo”.

Tras la visita al campo, las personas participantes se trasladaron al antiguo molino de Olis Fogà, donde pudieron conocer de primera mano cómo funcionaba una instalación tradicional de elaboración de aceite en los años cincuenta. La programación incluyó también la conferencia “Una aproximación histórica de la gelà del 56”, a cargo de Gonçal Sebastià Ripollés, miembro de L’Assegador, quien profundizó en el contexto histórico, económico y social del momento y en cómo la helada se sumó a otros factores de cambio que acabarían transformando la vida del municipio.

Uno de los momentos centrales fue la cata de aceites de variedades anteriores a la helada, con la participación de Pablo Pascual, de Varona la Vella, en Sant Mateu. Cerca de medio centenar de personas participaron en esta actividad dedicada a variedades como fraga, grossal, churras y romeras.

La jornada se cerró con una mesa redonda y una comida posterior que permitió compartir impresiones entre las personas asistentes. El balance, según los organizadores, es muy positivo, hasta el punto de que ya se trabaja para ampliar el alcance de la actividad en su próxima edición estival.

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