Jorge Crivillés completa el cruce del Río de la Plata e inicia el desafío de la Triple Corona del Fin del Mundo
![[Img #109082]](http://el7set.es/upload/images/04_2026/601_np-fundacion-asisa_jorge-crivilles_rio-plata_20260406.jpg)
El nadador alicantino Jorge Crivillés, primer español en culminar el desafío global de los Siete Océanos, ha completado este fin de semana el cruce del Río de la Plata en un tiempo de 15 horas y 37 minutos. Con esta hazaña, el deportista inicia la conquista de la Triple Corona del Fin del Mundo, considerada una de las aventuras más exigentes del planeta.
La travesía, que ha contado con el apoyo y patrocinio de Fundación ASISA, marca el inicio de un nuevo reto deportivo y solidario para Crivillés, quien busca dar visibilidad a la labor del Grupo Español de Pacientes de Cáncer (GEPAC) y la Asociación Española de Afectados por Linfoma, Mieloma y Leucemia (AEAL), trasladando su mensaje de apoyo a pacientes oncológicos a algunos de los escenarios más extremos del mundo.
Una prueba de máxima exigencia
Los 44 kilómetros que separan Colonia del Sacramento (Uruguay) de Punta Lara (Argentina) pusieron a prueba la resistencia física y mental del nadador. Las aguas del Río de la Plata, conocidas por su densidad y la complejidad de sus corrientes, obligaron a Crivillés a mantener un alto nivel de exigencia durante más de quince horas.
A esta dificultad se sumó el paso por el Canal de Mitre, aproximadamente a mitad del recorrido, donde el intenso tráfico marítimo obligó a extremar las medidas de seguridad del equipo de apoyo. En el tramo final, los últimos nueve kilómetros estuvieron marcados por fuertes corrientes adversas y la amenaza de una tormenta eléctrica, añadiendo un plus de dureza a la travesía.
Próximos retos: Canal Beagle y Estrecho de Magallanes
Tras completar con éxito esta primera etapa, Jorge Crivillés comenzará la preparación para afrontar las otras dos pruebas que componen la Triple Corona del Fin del Mundo.
El cruce del Canal Beagle, entre Ushuaia (Argentina) y Puerto Williams (Chile), presenta una distancia aproximada de 10 kilómetros, con temperaturas del agua que oscilan entre los 7 y los 10 grados. Considerado uno de los pasos más salvajes del planeta, destaca por sus corrientes cruzadas, vientos imprevisibles y condiciones subantárticas.
Por su parte, el Estrecho de Magallanes, en la región chilena de Magallanes y Antártica, supone un desafío aún más extremo. Con una distancia de entre 4 y 5 kilómetros, las temperaturas del agua pueden descender hasta los 2 grados. Las corrientes extremadamente poderosas, las mareas violentas y el viento constante convierten esta travesía en una de las más exigentes del mundo para los nadadores de aguas abiertas.
Más que un desafío deportivo
Convertido en un referente internacional, Jorge Crivillés afronta este proyecto como una iniciativa que trasciende lo deportivo. Su objetivo es combinar superación personal y compromiso social, utilizando cada reto para visibilizar la realidad de los pacientes oncológicos y el trabajo de asociaciones como AEAL.
En este camino, cuenta con el respaldo de Fundación ASISA, entidad que impulsa iniciativas donde deporte y salud avanzan conjuntamente. Este patrocinio se enmarca en el compromiso de ASISA con el mecenazgo de actividades sociales, culturales y deportivas, así como con la promoción de la educación y los hábitos de vida saludables.
A través de este apoyo, la Fundación refuerza su apuesta por el deporte base y por proyectos que, como el de Crivillés, combinan esfuerzo, valores y solidaridad.
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El nadador alicantino Jorge Crivillés, primer español en culminar el desafío global de los Siete Océanos, ha completado este fin de semana el cruce del Río de la Plata en un tiempo de 15 horas y 37 minutos. Con esta hazaña, el deportista inicia la conquista de la Triple Corona del Fin del Mundo, considerada una de las aventuras más exigentes del planeta.
La travesía, que ha contado con el apoyo y patrocinio de Fundación ASISA, marca el inicio de un nuevo reto deportivo y solidario para Crivillés, quien busca dar visibilidad a la labor del Grupo Español de Pacientes de Cáncer (GEPAC) y la Asociación Española de Afectados por Linfoma, Mieloma y Leucemia (AEAL), trasladando su mensaje de apoyo a pacientes oncológicos a algunos de los escenarios más extremos del mundo.
Una prueba de máxima exigencia
Los 44 kilómetros que separan Colonia del Sacramento (Uruguay) de Punta Lara (Argentina) pusieron a prueba la resistencia física y mental del nadador. Las aguas del Río de la Plata, conocidas por su densidad y la complejidad de sus corrientes, obligaron a Crivillés a mantener un alto nivel de exigencia durante más de quince horas.
A esta dificultad se sumó el paso por el Canal de Mitre, aproximadamente a mitad del recorrido, donde el intenso tráfico marítimo obligó a extremar las medidas de seguridad del equipo de apoyo. En el tramo final, los últimos nueve kilómetros estuvieron marcados por fuertes corrientes adversas y la amenaza de una tormenta eléctrica, añadiendo un plus de dureza a la travesía.
Próximos retos: Canal Beagle y Estrecho de Magallanes
Tras completar con éxito esta primera etapa, Jorge Crivillés comenzará la preparación para afrontar las otras dos pruebas que componen la Triple Corona del Fin del Mundo.
El cruce del Canal Beagle, entre Ushuaia (Argentina) y Puerto Williams (Chile), presenta una distancia aproximada de 10 kilómetros, con temperaturas del agua que oscilan entre los 7 y los 10 grados. Considerado uno de los pasos más salvajes del planeta, destaca por sus corrientes cruzadas, vientos imprevisibles y condiciones subantárticas.
Por su parte, el Estrecho de Magallanes, en la región chilena de Magallanes y Antártica, supone un desafío aún más extremo. Con una distancia de entre 4 y 5 kilómetros, las temperaturas del agua pueden descender hasta los 2 grados. Las corrientes extremadamente poderosas, las mareas violentas y el viento constante convierten esta travesía en una de las más exigentes del mundo para los nadadores de aguas abiertas.
Más que un desafío deportivo
Convertido en un referente internacional, Jorge Crivillés afronta este proyecto como una iniciativa que trasciende lo deportivo. Su objetivo es combinar superación personal y compromiso social, utilizando cada reto para visibilizar la realidad de los pacientes oncológicos y el trabajo de asociaciones como AEAL.
En este camino, cuenta con el respaldo de Fundación ASISA, entidad que impulsa iniciativas donde deporte y salud avanzan conjuntamente. Este patrocinio se enmarca en el compromiso de ASISA con el mecenazgo de actividades sociales, culturales y deportivas, así como con la promoción de la educación y los hábitos de vida saludables.
A través de este apoyo, la Fundación refuerza su apuesta por el deporte base y por proyectos que, como el de Crivillés, combinan esfuerzo, valores y solidaridad.











