El espolón calcáneo, una de las principales causas de dolor en el talón: claves para prevenirlo
![[Img #109139]](http://el7set.es/upload/images/04_2026/6036_gota-2.jpg)
El espolón calcáneo es uno de los problemas más frecuentes en las consultas de podología y una de las principales causas de dolor en el talón. Así lo advierte el Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (ICOPCV), que recuerda que esta afección afecta especialmente a personas adultas y a quienes presentan factores de riesgo como pies planos o cavos.
Aunque popularmente se asocia a un “hueso que sobresale”, los especialistas explican que su origen es más complejo. Se trata de un crecimiento óseo en el talón que suele estar relacionado con la inflamación de los tejidos que lo rodean, especialmente en casos de fascitis plantar.
Entre las causas más habituales se encuentran las alteraciones en la pisada, el sobrepeso, el uso de calzado inadecuado, la práctica de deportes de alto impacto o el acortamiento muscular. Todos estos factores provocan una sobrecarga mantenida en el tiempo que acaba derivando en esta dolencia.
Desde el ICOPCV insisten en que el espolón calcáneo se puede prevenir. Para ello, recomiendan realizar un estudio biomecánico de la pisada que permita detectar posibles alteraciones y aplicar tratamientos personalizados como plantillas a medida, ejercicios específicos o la reeducación de la marcha.
Además, aconsejan evitar calzado excesivamente plano, optar por zapatos que sujeten bien el arco del pie, mantener un peso adecuado y realizar estiramientos de la musculatura del pie y la pierna.
En caso de que el espolón ya haya aparecido, el tratamiento inicial se centra en aliviar el dolor. Las opciones incluyen reposo, aplicación de frío, fisioterapia, plantillas personalizadas, infiltraciones o terapia con ondas de choque. La cirugía solo se contempla en casos persistentes tras varios meses sin mejoría.
Los especialistas también advierten de que ignorar el dolor en el talón puede derivar en problemas más graves, como la fascitis plantar crónica. Por ello, recomiendan acudir al podólogo ante los primeros síntomas.
Determinados perfiles presentan mayor riesgo, como mujeres entre 40 y 60 años, personas con sobrepeso, trabajadores que pasan muchas horas de pie o deportistas sin un estudio previo de la pisada.
Desde el colegio profesional recuerdan la importancia de acudir siempre a clínicas autorizadas y a podólogos colegiados, para garantizar una atención adecuada y evitar el intrusismo profesional.
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El espolón calcáneo es uno de los problemas más frecuentes en las consultas de podología y una de las principales causas de dolor en el talón. Así lo advierte el Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (ICOPCV), que recuerda que esta afección afecta especialmente a personas adultas y a quienes presentan factores de riesgo como pies planos o cavos.
Aunque popularmente se asocia a un “hueso que sobresale”, los especialistas explican que su origen es más complejo. Se trata de un crecimiento óseo en el talón que suele estar relacionado con la inflamación de los tejidos que lo rodean, especialmente en casos de fascitis plantar.
Entre las causas más habituales se encuentran las alteraciones en la pisada, el sobrepeso, el uso de calzado inadecuado, la práctica de deportes de alto impacto o el acortamiento muscular. Todos estos factores provocan una sobrecarga mantenida en el tiempo que acaba derivando en esta dolencia.
Desde el ICOPCV insisten en que el espolón calcáneo se puede prevenir. Para ello, recomiendan realizar un estudio biomecánico de la pisada que permita detectar posibles alteraciones y aplicar tratamientos personalizados como plantillas a medida, ejercicios específicos o la reeducación de la marcha.
Además, aconsejan evitar calzado excesivamente plano, optar por zapatos que sujeten bien el arco del pie, mantener un peso adecuado y realizar estiramientos de la musculatura del pie y la pierna.
En caso de que el espolón ya haya aparecido, el tratamiento inicial se centra en aliviar el dolor. Las opciones incluyen reposo, aplicación de frío, fisioterapia, plantillas personalizadas, infiltraciones o terapia con ondas de choque. La cirugía solo se contempla en casos persistentes tras varios meses sin mejoría.
Los especialistas también advierten de que ignorar el dolor en el talón puede derivar en problemas más graves, como la fascitis plantar crónica. Por ello, recomiendan acudir al podólogo ante los primeros síntomas.
Determinados perfiles presentan mayor riesgo, como mujeres entre 40 y 60 años, personas con sobrepeso, trabajadores que pasan muchas horas de pie o deportistas sin un estudio previo de la pisada.
Desde el colegio profesional recuerdan la importancia de acudir siempre a clínicas autorizadas y a podólogos colegiados, para garantizar una atención adecuada y evitar el intrusismo profesional.










