Los dentistas de Castellón alertan del auge de pseudoterapias y tratamientos virales sin control profesional
El Colegio Oficial de Dentistas advierte del riesgo de seguir consejos de redes sociales y reivindica una odontología basada en la evidencia científica
El Colegio Oficial de Dentistas de Castellón (CODECS) se ha unido al Consejo General de Dentistas de España para alertar a la población sobre el creciente auge de las pseudoterapias y los tratamientos dentales sin supervisión profesional, impulsados en muchos casos por contenidos virales en redes sociales.
Desde la entidad colegial advierten de la proliferación de soluciones “milagrosas” o remedios caseros que carecen de base científica y que pueden poner en riesgo la salud bucodental. Por ello, reivindican una odontología basada estrictamente en la evidencia científica como única garantía para la seguridad del paciente.
Esta postura se refuerza tras la reciente campaña de sensibilización impulsada por el propio colegio, en la que se recuerda que tratamientos como los blanqueamientos, los periodontales o las ortodoncias deben estar “solo y siempre” en manos de dentistas colegiados.
Riesgos de las modas virales
Los dentistas alertan especialmente del impacto de los llamados “gurús digitales” y de tendencias virales que, aunque puedan parecer inofensivas, están generando problemas reales en las consultas.
Entre las prácticas más preocupantes se encuentran los blanqueamientos caseros con carbón activo, limón, bicarbonato o agua oxigenada, que pueden dañar gravemente el esmalte; la ortodoncia online sin seguimiento clínico, que puede provocar problemas de mordida o incluso pérdida de piezas dentales; o el limado doméstico de dientes, que causa sensibilidad extrema y daños irreversibles.
También ponen el foco en dispositivos como los ejercitadores de mandíbula, asociados a trastornos de la articulación temporomandibular, así como en corrientes sin base científica como la odontología biológica, la neurofocal o la biodescodificación dental.
Un informe para combatir la desinformación
En este contexto, el Consejo General ha elaborado el informe técnico ‘Pseudociencias y pseudotratamientos en Odontología’, en el que se analizan estas prácticas y sus posibles consecuencias para la salud. El documento también aborda tendencias como el oil pulling (enjuagues con aceite) o el uso de productos abrasivos para eliminar manchas, advirtiendo de que, además de ineficaces, pueden retrasar el diagnóstico de patologías graves.
Desde el CODECS respaldan plenamente este informe y subrayan que “ningún vídeo de TikTok sustituye el diagnóstico clínico de un dentista en su consulta”.
Llamamiento a la responsabilidad
Tanto el Colegio como el Consejo General insisten en la importancia de acudir siempre a profesionales cualificados y de desconfiar de cualquier tratamiento que prometa resultados rápidos, baratos o “100% naturales” sin aval científico.
Recuerdan que cualquier intervención bucodental debe realizarse tras una exploración individualizada y con productos sometidos a los controles sanitarios correspondientes.
“La mejor defensa frente a los ‘vendehúmos’ sanitarios es la información veraz y la confianza en la ciencia”, concluyen.
El Colegio Oficial de Dentistas de Castellón (CODECS) se ha unido al Consejo General de Dentistas de España para alertar a la población sobre el creciente auge de las pseudoterapias y los tratamientos dentales sin supervisión profesional, impulsados en muchos casos por contenidos virales en redes sociales.
Desde la entidad colegial advierten de la proliferación de soluciones “milagrosas” o remedios caseros que carecen de base científica y que pueden poner en riesgo la salud bucodental. Por ello, reivindican una odontología basada estrictamente en la evidencia científica como única garantía para la seguridad del paciente.
Esta postura se refuerza tras la reciente campaña de sensibilización impulsada por el propio colegio, en la que se recuerda que tratamientos como los blanqueamientos, los periodontales o las ortodoncias deben estar “solo y siempre” en manos de dentistas colegiados.
Riesgos de las modas virales
Los dentistas alertan especialmente del impacto de los llamados “gurús digitales” y de tendencias virales que, aunque puedan parecer inofensivas, están generando problemas reales en las consultas.
Entre las prácticas más preocupantes se encuentran los blanqueamientos caseros con carbón activo, limón, bicarbonato o agua oxigenada, que pueden dañar gravemente el esmalte; la ortodoncia online sin seguimiento clínico, que puede provocar problemas de mordida o incluso pérdida de piezas dentales; o el limado doméstico de dientes, que causa sensibilidad extrema y daños irreversibles.
También ponen el foco en dispositivos como los ejercitadores de mandíbula, asociados a trastornos de la articulación temporomandibular, así como en corrientes sin base científica como la odontología biológica, la neurofocal o la biodescodificación dental.
Un informe para combatir la desinformación
En este contexto, el Consejo General ha elaborado el informe técnico ‘Pseudociencias y pseudotratamientos en Odontología’, en el que se analizan estas prácticas y sus posibles consecuencias para la salud. El documento también aborda tendencias como el oil pulling (enjuagues con aceite) o el uso de productos abrasivos para eliminar manchas, advirtiendo de que, además de ineficaces, pueden retrasar el diagnóstico de patologías graves.
Desde el CODECS respaldan plenamente este informe y subrayan que “ningún vídeo de TikTok sustituye el diagnóstico clínico de un dentista en su consulta”.
Llamamiento a la responsabilidad
Tanto el Colegio como el Consejo General insisten en la importancia de acudir siempre a profesionales cualificados y de desconfiar de cualquier tratamiento que prometa resultados rápidos, baratos o “100% naturales” sin aval científico.
Recuerdan que cualquier intervención bucodental debe realizarse tras una exploración individualizada y con productos sometidos a los controles sanitarios correspondientes.
“La mejor defensa frente a los ‘vendehúmos’ sanitarios es la información veraz y la confianza en la ciencia”, concluyen.











