Precauciones
Con las bajas temperaturas los problemas circulatorios y la aparición de sabañones son las dolencias más comunes en los pies de los mayores
• El Colegio de Podólogos de la Comunidad Valenciana recomienda utilizar calcetines de fibras naturales, que no presionen y evitar la exposición a fuentes de calor directa.
• Caminar es clave para mejorar la circulación, por eso es necesario la utilización de un calzado seguro y cómodo que les imprima confortabilidad y favorezca la marcha.
Los cambios de temperatura afectan especialmente a las personas mayores y con el frío es necesario que sigan algunas recomendaciones para evitar lesiones que puedan afectarles a la hora de caminar.
El Ilustre Colegio de Podólogos de la Comunidad Valenciana (ICOPOCV) ha advertido de que es fundamental que los ancianos cuiden sus pies porque tenerlos en buen estado es garantía de calidad de vida. De hecho, la aparición de dolencias en esta zona pueden provocar molestias al caminar que, si no se solucionan, van disminuyendo su movilidad y con ello su independencia.
“Es muy importante que las personas mayores acudan periódicamente al Podólogo para revisar sus pies, tratar las dolencias que presenten para que no afecten a su movilidad durante la marcha y evitar la aparición de patologías graves. Por ejemplo, tratar a tiempo problemas circulatorios a tiempo puede evitar la aparición de una gangrena”, ha asegurado Alfredo Martínez, Presidente del ICOPOCV.
Los problemas más comunes, como consecuencia de obesidad, artrosis y/o procesos degenerativos, son los juanetes, deformaciones osteoarticulares por el uso de un calzado inadecuado, dedos en garra, dedos que se solapan, etc. Junto a esto, las personas de avanzada edad sufren una importante reducción de la sensibilidad en los pies, lo que afecta también a su sensación térmica. Por este motivo, es fundamental que durante los meses de frío se instalen en habitaciones caldeadas y que utilicen calcetines de fibras naturales que mantengan el calor para evitar la aparición de los dolorosos sabañones, una de las dolencias más comunes en el invierno. Además, es fundamental evitar ponerse cerca de fuentes de calor directa que perjudicarían a su circulación.
Desde el ICOPOCV se aconseja utilizar medias y calcetines que no presionen para favorecer la circulación, evitar utilizarlos de materiales acrílicos y escoger un calzado adecuado que mantenga la función del pie, que se adapte perfectamente a éste y que sea seguro.
El calzado para las personas mayores debe evitar las caídas y que se produzcan lesiones en la piel, que por la falta de hidratación se vuelve seca, poco elástica y más débil. Por eso, deben escogerse modelos que se adapten perfectamente al ancho del pie, que sean antideslizantes y que proporcionen confort térmico y mecánico.
• El Colegio de Podólogos de la Comunidad Valenciana recomienda utilizar calcetines de fibras naturales, que no presionen y evitar la exposición a fuentes de calor directa.
• Caminar es clave para mejorar la circulación, por eso es necesario la utilización de un calzado seguro y cómodo que les imprima confortabilidad y favorezca la marcha.
Los cambios de temperatura afectan especialmente a las personas mayores y con el frío es necesario que sigan algunas recomendaciones para evitar lesiones que puedan afectarles a la hora de caminar.
El Ilustre Colegio de Podólogos de la Comunidad Valenciana (ICOPOCV) ha advertido de que es fundamental que los ancianos cuiden sus pies porque tenerlos en buen estado es garantía de calidad de vida. De hecho, la aparición de dolencias en esta zona pueden provocar molestias al caminar que, si no se solucionan, van disminuyendo su movilidad y con ello su independencia.
“Es muy importante que las personas mayores acudan periódicamente al Podólogo para revisar sus pies, tratar las dolencias que presenten para que no afecten a su movilidad durante la marcha y evitar la aparición de patologías graves. Por ejemplo, tratar a tiempo problemas circulatorios a tiempo puede evitar la aparición de una gangrena”, ha asegurado Alfredo Martínez, Presidente del ICOPOCV.
Los problemas más comunes, como consecuencia de obesidad, artrosis y/o procesos degenerativos, son los juanetes, deformaciones osteoarticulares por el uso de un calzado inadecuado, dedos en garra, dedos que se solapan, etc. Junto a esto, las personas de avanzada edad sufren una importante reducción de la sensibilidad en los pies, lo que afecta también a su sensación térmica. Por este motivo, es fundamental que durante los meses de frío se instalen en habitaciones caldeadas y que utilicen calcetines de fibras naturales que mantengan el calor para evitar la aparición de los dolorosos sabañones, una de las dolencias más comunes en el invierno. Además, es fundamental evitar ponerse cerca de fuentes de calor directa que perjudicarían a su circulación.
Desde el ICOPOCV se aconseja utilizar medias y calcetines que no presionen para favorecer la circulación, evitar utilizarlos de materiales acrílicos y escoger un calzado adecuado que mantenga la función del pie, que se adapte perfectamente a éste y que sea seguro.
El calzado para las personas mayores debe evitar las caídas y que se produzcan lesiones en la piel, que por la falta de hidratación se vuelve seca, poco elástica y más débil. Por eso, deben escogerse modelos que se adapten perfectamente al ancho del pie, que sean antideslizantes y que proporcionen confort térmico y mecánico.










