La culpa de las crisis, “el dinero”
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El pasado mes de mayo del 2012, en mi artículo titulado “DINERO NEGRO NO, CADUCO SÍ”, planteaba entre otras cosas que, las tarjetas de crédito fueran la solución para alanzar el bienestar económico en un futuro.
Estoy convencido de que la solución para evitar las crisis económicas es prescindir del dinero como tal. El dinero es preciso como moneda de cambio y evitar el antiquísimo trueque tan difícil como imposible en tiempos actuales. Fue el dinero la gran solución para el intercambio de mercancías, bienes de consumo, pago de servicios y un largo etcétera.
Fue en el año 1977 que leyendo “El shock del futuro” de Alvin Toffler, me convencí de que el dinero es como esas medicinas que, tomadas con mesura y responsabilidad hacen bien a la sociedad, pero que si son administradas de forma descontrolada y sin una base de conocimiento y honradez, te pueden llevar a la muerte.
En los casi 40 años que han transcurrido desde que leí aquel libro, este convencimiento de que el dinero debería desaparecer se me ha ido intensificando. Todas las crisis que he conocido, y la actual es la peor, todas tienen un denominador común: “EL DINERO”. El dinero invita a sobornar, el dinero invita a malgastar, el dinero invita a hacer más dinero por dinero, el dinero invita a endeudarse por encima de nuestras posibilidades. Y algo que realmente perjudica a la economía mundial es la desaparición de este dinero en paraísos fiscales, sobornos y transacciones económicas tan ilegales como poco conocidas, como conocido es que con el pago de ese dinero negro se perjudica enormemente a las arcas de hacienda, al evitar los impuestos muy necesarios para mantener todos los servicios comunes, tan vitales para la sociedad. El dinero es para la humanidad como la sangre para los seres vivos, si se para, sobreviene la muerte. Pues es verdad que para la sanidad, educación, funcionariado y tantos servicios más, es necesario el dinero proveniente de los impuestos.
Estoy convencido de que el dinero se puede suplir por las tarjetas de crédito, y que en vez de dinero, en los bancos hubiera cuentas de cifras. Esas cifras serían lo que hoy es el dinero, pero con la ventaja de que no existiría el dinero contante y sonante. Todas las transacciones comerciales, pago de sueldos, servicios, toda clase de compras, se deberían hacer con tarjetas o sucedáneo a estas. Ya hoy en día existen las lecturas de las huellas dactilares, venas de los dedos, palmas de la mano, iris del ojo etc. Ahí tenemos las tarjetas del futuro que servirían para cualquier transacción mercantil o remunerativa. Todos los cobros o pagos estarían controlados por esas transacciones. Ese debería ser el dinero en un futuro.
De esta manera se evitarían las comisiones ilegales, pagos con dinero negro a empleados, etc. Al no haber dinero no se podría acumular en cajas negras ni enviar a paraísos fiscales. Se evitarían el tráfico ilegal de armas, droga, mercado de objetos robados y un largo etc.
Al estar contraladas las transacciones comerciales, se recaudaría el 100% del IVA y otros impuestos.
Hay indicios de que en España la economía sumergida equivale a cerca del 21,5% del Producto Interior Bruto (PIB). De esta cifra, más de 50.000 millones de Euros se escapan por el desagüe del fraude fiscal. Y no lo digo yo, lo dice el Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda, Gestha.
José María Mollinedo, secretario general de Gestha afirma que se ocultan ventas y se invaden impuestos a paraísos fiscales.
Al ocultar ventas se deja de pagar el IVA. Según Mollinedo, esta es una práctica por aquellos que facturan menos de 12.000 millones al año; por autónomos o pequeñas empresas. Parece ser, y en base a un estudio de la consultora i2 ntegrity, que el Estado deja de ingresar más de 18.000 millones por impago del IVA.
Algo hay de verdad en esto cuando el mismo gobierno aprobó en abril limitar el pago en efectivo a 2.500 €. Se desprende con lo anterior que, el Estado quiere controlar las transacciones comerciales de más de 2.500 €. Pues yo digo que el Estado y el resto de Europa, podrían controlar todas las actividades comerciales si se anulara el dinero y se creara el dinero/cifras.
La evasión fiscal es la práctica preferida por las compañías de mayor tamaño y las grandes fortunas. En este sentido, los técnicos de Hacienda apuntan que más del 70% de la evasión fiscal es obra de este colectivo, frente al 10% de los autónomos y el 17% de las pymes. Para ello utilizan artificios para no pagar impuestos a nuestro país. Según Gestha, las mayores 5.000 empresas españolas, tienen delegaciones en paraísos fiscales o en países con menor tributación que la española, como Irlanda, Países Bajos, Luxemburgo o las Islas Vírgenes Británicas.
Si no hubiera dinero tocable y solamente transacciones comerciales de obligado cumplimiento, todo estaría totalmente controlado.
Ya no existirían los sobornos de dinero. Sin ese dinero, que incita al cohecho, se adjudicarían obras y servicios con más libertad de decisión, y por supuesto, de más conveniencia para colectivos de ayuntamientos y contratas estatales, tales como pantanos, carreteras, ferrocarril y demás infraestructuras. En definitiva, se actuaría como se debiera actuar y que todos sospechamos que no se hace. Colectivos como talleres, bares y restaurantes, peluquerías, cines y salas de fiestas y un largo etc., estarían totalmente controlados en el pago de sus impuestos de sus beneficios o ventas. Abusos como en Madrid Arena se evitarían, ya que no se podrían vender más entradas que las autorizadas al no haber mangoneo por bajo mano y ocultar entradas que no deberían de haberse vendido. TODO, TOTALMENTE TODO, CONTROLADO POR LOS DOS MAYORES Y MÁS EFICACES INSPECTORES DE HACIENDA “LOS ORDENADORES Y LA INFORMÁTICA”.
Habrán voces que dirán que esto no es viable, que es muy difícil, que es una quimera y una utopía.
Pues yo, desde mi humildad digo qué: sí que es viable. Son la informática y su primo hermano Internet las herramientas que harán posible algún día esta realidad y no fantasía. Herramientas que han llevado mucho tiempo de inventar, y ahí las tenemos a nuestro servicio y creadas por nosotros. Estas herramientas evitarían que personajes como Julián Muñoz, la Pantoja, Undargarín y un largo etc. se aprovechen de su estatus social. Los mangoneos no serían posible si cada movimientos de dinero estuviese obligado a hacerse a través de transferencias de cifras, pues dinero contante y sonante, adquirido por bajo mano y blanqueado para el goce personal en detrimento del resto de los mortales ya no existiría.
Con este sistema se da por terminada la fabricación de dinero falso, tan perfectamente realizado que es muy difícil de identificar por la mayoría de la gente.
Soy consciente que este sistema es muy difícil de llevarse a cabo, no por problemas técnicos, sino por problemas de voluntad humana. No digo voluntad política, pues como ya he dicho alguna vez, no son los políticos los verdaderos amos que mueven los hilos del mundo. Son otras gentes que no se les conoce. Los magnates del petróleo, los que controlan la bolsa, las multinacionales de la medicina, etc., etc., que son los que poseyendo el 80% de la riqueza mundial, permiten a sus pastores que son los políticos para que administren ese 20% restante para uso del rebaño que somos todos nosotros, los currantes. Son esos Políticos Pastores, que casualmente coinciden con las siglas de los que ostentan el poder en España, que hacen lo que pueden para que ese 20% sirva para acallar a ese rebaño que hoy en día cada vez está más cabreado (nunca mejor dicho) por la pérdida de poder adquisitivo y servicios sociales, cuando no el trabajo y la vivienda.
Y soy sincero cuando digo que no todos los políticos son iguales. Ha habido políticos que han puesto todo su esfuerzo en mejorar la sociedad. Pero hay de aquellos políticos que osaron sobrepasar la línea roja que les impuso su amo. Esa línea que amenaza en rebajar ese 80% para unos pocos. Recordar J.F. Kennedy, Martin Luthero King, Obispo Romero, Salvador Allende, Mahatma Gandhi… y tantos otros que sin llegar a ser famosos, dieron su esfuerzo y su vida para mejorar la vida de la mayoría. Pero claro, osaron intentar sobrepasar ese límite del 20% que es a lo que tienen derecho (según ellos) la gran mayoría de los humanos.
Lo verdaderamente importante no es el capital del dinero en si, que sí que lo es para los dueños del 80%, lo verdaderamente importante es el capital obtenido de un esfuerzo para crear comida, medicinas y un largo etc. en detrimento de la miseria, hambre y desdicha.
Ojala algún día podamos vivir sin dinero, y que el verdadero capital para los humanos sea ese que solamente se adquiere con esfuerzo. Ya lo dijo Carlos Marx cuando la miseria en Europa y el mundo era el infortunio de la mayoría: EL VERDADERO CAPITAL ES, TRABAJO ACUMULADO.
Jesús Vinuesa Roca, Músico y fotógrafo.
jesusvinuesaroca@yahoo.es
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El pasado mes de mayo del 2012, en mi artículo titulado “DINERO NEGRO NO, CADUCO SÍ”, planteaba entre otras cosas que, las tarjetas de crédito fueran la solución para alanzar el bienestar económico en un futuro.
Estoy convencido de que la solución para evitar las crisis económicas es prescindir del dinero como tal. El dinero es preciso como moneda de cambio y evitar el antiquísimo trueque tan difícil como imposible en tiempos actuales. Fue el dinero la gran solución para el intercambio de mercancías, bienes de consumo, pago de servicios y un largo etcétera.
Fue en el año 1977 que leyendo “El shock del futuro” de Alvin Toffler, me convencí de que el dinero es como esas medicinas que, tomadas con mesura y responsabilidad hacen bien a la sociedad, pero que si son administradas de forma descontrolada y sin una base de conocimiento y honradez, te pueden llevar a la muerte.
En los casi 40 años que han transcurrido desde que leí aquel libro, este convencimiento de que el dinero debería desaparecer se me ha ido intensificando. Todas las crisis que he conocido, y la actual es la peor, todas tienen un denominador común: “EL DINERO”. El dinero invita a sobornar, el dinero invita a malgastar, el dinero invita a hacer más dinero por dinero, el dinero invita a endeudarse por encima de nuestras posibilidades. Y algo que realmente perjudica a la economía mundial es la desaparición de este dinero en paraísos fiscales, sobornos y transacciones económicas tan ilegales como poco conocidas, como conocido es que con el pago de ese dinero negro se perjudica enormemente a las arcas de hacienda, al evitar los impuestos muy necesarios para mantener todos los servicios comunes, tan vitales para la sociedad. El dinero es para la humanidad como la sangre para los seres vivos, si se para, sobreviene la muerte. Pues es verdad que para la sanidad, educación, funcionariado y tantos servicios más, es necesario el dinero proveniente de los impuestos.
Estoy convencido de que el dinero se puede suplir por las tarjetas de crédito, y que en vez de dinero, en los bancos hubiera cuentas de cifras. Esas cifras serían lo que hoy es el dinero, pero con la ventaja de que no existiría el dinero contante y sonante. Todas las transacciones comerciales, pago de sueldos, servicios, toda clase de compras, se deberían hacer con tarjetas o sucedáneo a estas. Ya hoy en día existen las lecturas de las huellas dactilares, venas de los dedos, palmas de la mano, iris del ojo etc. Ahí tenemos las tarjetas del futuro que servirían para cualquier transacción mercantil o remunerativa. Todos los cobros o pagos estarían controlados por esas transacciones. Ese debería ser el dinero en un futuro.
De esta manera se evitarían las comisiones ilegales, pagos con dinero negro a empleados, etc. Al no haber dinero no se podría acumular en cajas negras ni enviar a paraísos fiscales. Se evitarían el tráfico ilegal de armas, droga, mercado de objetos robados y un largo etc.
Al estar contraladas las transacciones comerciales, se recaudaría el 100% del IVA y otros impuestos.
Hay indicios de que en España la economía sumergida equivale a cerca del 21,5% del Producto Interior Bruto (PIB). De esta cifra, más de 50.000 millones de Euros se escapan por el desagüe del fraude fiscal. Y no lo digo yo, lo dice el Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda, Gestha.
José María Mollinedo, secretario general de Gestha afirma que se ocultan ventas y se invaden impuestos a paraísos fiscales.
Al ocultar ventas se deja de pagar el IVA. Según Mollinedo, esta es una práctica por aquellos que facturan menos de 12.000 millones al año; por autónomos o pequeñas empresas. Parece ser, y en base a un estudio de la consultora i2 ntegrity, que el Estado deja de ingresar más de 18.000 millones por impago del IVA.
Algo hay de verdad en esto cuando el mismo gobierno aprobó en abril limitar el pago en efectivo a 2.500 €. Se desprende con lo anterior que, el Estado quiere controlar las transacciones comerciales de más de 2.500 €. Pues yo digo que el Estado y el resto de Europa, podrían controlar todas las actividades comerciales si se anulara el dinero y se creara el dinero/cifras.
La evasión fiscal es la práctica preferida por las compañías de mayor tamaño y las grandes fortunas. En este sentido, los técnicos de Hacienda apuntan que más del 70% de la evasión fiscal es obra de este colectivo, frente al 10% de los autónomos y el 17% de las pymes. Para ello utilizan artificios para no pagar impuestos a nuestro país. Según Gestha, las mayores 5.000 empresas españolas, tienen delegaciones en paraísos fiscales o en países con menor tributación que la española, como Irlanda, Países Bajos, Luxemburgo o las Islas Vírgenes Británicas.
Si no hubiera dinero tocable y solamente transacciones comerciales de obligado cumplimiento, todo estaría totalmente controlado.
Ya no existirían los sobornos de dinero. Sin ese dinero, que incita al cohecho, se adjudicarían obras y servicios con más libertad de decisión, y por supuesto, de más conveniencia para colectivos de ayuntamientos y contratas estatales, tales como pantanos, carreteras, ferrocarril y demás infraestructuras. En definitiva, se actuaría como se debiera actuar y que todos sospechamos que no se hace. Colectivos como talleres, bares y restaurantes, peluquerías, cines y salas de fiestas y un largo etc., estarían totalmente controlados en el pago de sus impuestos de sus beneficios o ventas. Abusos como en Madrid Arena se evitarían, ya que no se podrían vender más entradas que las autorizadas al no haber mangoneo por bajo mano y ocultar entradas que no deberían de haberse vendido. TODO, TOTALMENTE TODO, CONTROLADO POR LOS DOS MAYORES Y MÁS EFICACES INSPECTORES DE HACIENDA “LOS ORDENADORES Y LA INFORMÁTICA”.
Habrán voces que dirán que esto no es viable, que es muy difícil, que es una quimera y una utopía.
Pues yo, desde mi humildad digo qué: sí que es viable. Son la informática y su primo hermano Internet las herramientas que harán posible algún día esta realidad y no fantasía. Herramientas que han llevado mucho tiempo de inventar, y ahí las tenemos a nuestro servicio y creadas por nosotros. Estas herramientas evitarían que personajes como Julián Muñoz, la Pantoja, Undargarín y un largo etc. se aprovechen de su estatus social. Los mangoneos no serían posible si cada movimientos de dinero estuviese obligado a hacerse a través de transferencias de cifras, pues dinero contante y sonante, adquirido por bajo mano y blanqueado para el goce personal en detrimento del resto de los mortales ya no existiría.
Con este sistema se da por terminada la fabricación de dinero falso, tan perfectamente realizado que es muy difícil de identificar por la mayoría de la gente.
Soy consciente que este sistema es muy difícil de llevarse a cabo, no por problemas técnicos, sino por problemas de voluntad humana. No digo voluntad política, pues como ya he dicho alguna vez, no son los políticos los verdaderos amos que mueven los hilos del mundo. Son otras gentes que no se les conoce. Los magnates del petróleo, los que controlan la bolsa, las multinacionales de la medicina, etc., etc., que son los que poseyendo el 80% de la riqueza mundial, permiten a sus pastores que son los políticos para que administren ese 20% restante para uso del rebaño que somos todos nosotros, los currantes. Son esos Políticos Pastores, que casualmente coinciden con las siglas de los que ostentan el poder en España, que hacen lo que pueden para que ese 20% sirva para acallar a ese rebaño que hoy en día cada vez está más cabreado (nunca mejor dicho) por la pérdida de poder adquisitivo y servicios sociales, cuando no el trabajo y la vivienda.
Y soy sincero cuando digo que no todos los políticos son iguales. Ha habido políticos que han puesto todo su esfuerzo en mejorar la sociedad. Pero hay de aquellos políticos que osaron sobrepasar la línea roja que les impuso su amo. Esa línea que amenaza en rebajar ese 80% para unos pocos. Recordar J.F. Kennedy, Martin Luthero King, Obispo Romero, Salvador Allende, Mahatma Gandhi… y tantos otros que sin llegar a ser famosos, dieron su esfuerzo y su vida para mejorar la vida de la mayoría. Pero claro, osaron intentar sobrepasar ese límite del 20% que es a lo que tienen derecho (según ellos) la gran mayoría de los humanos.
Lo verdaderamente importante no es el capital del dinero en si, que sí que lo es para los dueños del 80%, lo verdaderamente importante es el capital obtenido de un esfuerzo para crear comida, medicinas y un largo etc. en detrimento de la miseria, hambre y desdicha.
Ojala algún día podamos vivir sin dinero, y que el verdadero capital para los humanos sea ese que solamente se adquiere con esfuerzo. Ya lo dijo Carlos Marx cuando la miseria en Europa y el mundo era el infortunio de la mayoría: EL VERDADERO CAPITAL ES, TRABAJO ACUMULADO.
Jesús Vinuesa Roca, Músico y fotógrafo.
jesusvinuesaroca@yahoo.es



















