FUNDACIÓN CAJA CASTELLÓN
El profesor Fernando Alberca aborda en el Edificio Hucha cómo desarrollar nuestras capacidades para ser felices
La felicidad tiene que ver con la coherencia entre lo que pensamos, lo que hacemos, lo que decimos y lo que creemos.
![[Img #20764]](upload/img/periodico/img_20764.jpg)
Tras abordar la defensa de la motivación y el trabajo como bases de la inteligencia, el profesor cordobés Fernando Alberca llega a Castellón tras ser galardonado con el premio Hoy de ensayo, para presentar Nuestra mente maravillosa en la que ha desvelado los atajos para acercarnos a la felicidad.
Profesor de orientación educativa, experto en motivación y estimulación de la inteligencia y relaciones familiares, Alberca ha planteado en la Fundación Caja Castellón que “Todos tenemos a nuestro alcance la felicidad, pero tenemos que saber buscarla mucho mejor. Lo primero que debemos hacer es darse cuenta de la cantidad de cosas buenas que tenemos, hacer una lista de esas cosas buenas por las que podríamos ser muy felices, porque las circunstancias no son las que nos hacen felices o no, hay gente en las mismas circunstancias muy felices y otros muy desgraciados. Por lo tanto, tiene que ver con nuestra actitud. Tenemos que aprender a afrontar con actitud cualquier circunstancia”.
"Todos tenemos la capacidad de crear, hacer, superar, lograr, ser felices y hacer felices a los demás" plantea Alberca. Pero “vivimos una cultura en la que la autoestima no se potencia y, en general, pecamos de una autoestima muy baja. Entonces, inmediatamente nos achicamos con mucha facilidad en lugar de sacar lo mejor de nosotros cuando las dificultades son grandes”.
"Todos tenemos una mente maravillosa capaz de acercarnos a la felicidad... El ser humano puede ser mucho más feliz de lo que imagina con lo que tiene, no con lo que desea tener, y para eso debe vivir con la cabeza y el corazón" dice Alberca. Por eso, “Tenemos que ser optimistas porque la realidad es optimista. Cuando vemos las cosas negras, simplemente nos están faltando datos. Eso no es realidad. Todo el mundo es más bueno que malo, cualquier circunstancia puede ser una gran ocasión para mejorar y esto es una realidad, pero tenemos que saber realmente que hay que conjugar cabeza y corazón con la vida real. Tenemos que ser capaces de sacar lo mejor de nosotros en cada parte de nuestro cerebro y aplicarlo al día a día, ser prácticos y teóricos, las dos cosas juntas”.
Para Alberca la situación actual por la que atravesamos es perfecta “para refundar un montón de cosas, entre ellas nuestra felicidad. Por el camino que íbamos nunca hubiéramos sido felices y no lo somos ahora. La mayoría de nosotros creemos que somos infelices... es necesario sacar lo mejor de nosotros, ser optimistas y utilizar la mente como medio para ser feliz, porque es nuestro gran recurso para lograrlo".
Presisamente es ahí donde está la clave para ser feliz : "Hay que emocionarse con lo que se hace cada día, encontrar lo extraordinario en lo ordinario, no resignarse, controlar qué peso le damos a la emoción y racionalizando al mismo tiempo y dejarnos sorprender por nuestra mente que, fantástica, imprevisible y desde luego maravillosa". Por eso “hay que buscar en el día a día, y las cosas que ocurren periódicamente, como cumpleaños; darnos cuenta de que todo tiene consecuencias, aprender a solventar los obstáculos de cada día y aprender a querer de verdad, desinteresadamente”.
![[Img #20764]](upload/img/periodico/img_20764.jpg)
Tras abordar la defensa de la motivación y el trabajo como bases de la inteligencia, el profesor cordobés Fernando Alberca llega a Castellón tras ser galardonado con el premio Hoy de ensayo, para presentar Nuestra mente maravillosa en la que ha desvelado los atajos para acercarnos a la felicidad.
Profesor de orientación educativa, experto en motivación y estimulación de la inteligencia y relaciones familiares, Alberca ha planteado en la Fundación Caja Castellón que “Todos tenemos a nuestro alcance la felicidad, pero tenemos que saber buscarla mucho mejor. Lo primero que debemos hacer es darse cuenta de la cantidad de cosas buenas que tenemos, hacer una lista de esas cosas buenas por las que podríamos ser muy felices, porque las circunstancias no son las que nos hacen felices o no, hay gente en las mismas circunstancias muy felices y otros muy desgraciados. Por lo tanto, tiene que ver con nuestra actitud. Tenemos que aprender a afrontar con actitud cualquier circunstancia”.
"Todos tenemos la capacidad de crear, hacer, superar, lograr, ser felices y hacer felices a los demás" plantea Alberca. Pero “vivimos una cultura en la que la autoestima no se potencia y, en general, pecamos de una autoestima muy baja. Entonces, inmediatamente nos achicamos con mucha facilidad en lugar de sacar lo mejor de nosotros cuando las dificultades son grandes”.
"Todos tenemos una mente maravillosa capaz de acercarnos a la felicidad... El ser humano puede ser mucho más feliz de lo que imagina con lo que tiene, no con lo que desea tener, y para eso debe vivir con la cabeza y el corazón" dice Alberca. Por eso, “Tenemos que ser optimistas porque la realidad es optimista. Cuando vemos las cosas negras, simplemente nos están faltando datos. Eso no es realidad. Todo el mundo es más bueno que malo, cualquier circunstancia puede ser una gran ocasión para mejorar y esto es una realidad, pero tenemos que saber realmente que hay que conjugar cabeza y corazón con la vida real. Tenemos que ser capaces de sacar lo mejor de nosotros en cada parte de nuestro cerebro y aplicarlo al día a día, ser prácticos y teóricos, las dos cosas juntas”.
Para Alberca la situación actual por la que atravesamos es perfecta “para refundar un montón de cosas, entre ellas nuestra felicidad. Por el camino que íbamos nunca hubiéramos sido felices y no lo somos ahora. La mayoría de nosotros creemos que somos infelices... es necesario sacar lo mejor de nosotros, ser optimistas y utilizar la mente como medio para ser feliz, porque es nuestro gran recurso para lograrlo".
Presisamente es ahí donde está la clave para ser feliz : "Hay que emocionarse con lo que se hace cada día, encontrar lo extraordinario en lo ordinario, no resignarse, controlar qué peso le damos a la emoción y racionalizando al mismo tiempo y dejarnos sorprender por nuestra mente que, fantástica, imprevisible y desde luego maravillosa". Por eso “hay que buscar en el día a día, y las cosas que ocurren periódicamente, como cumpleaños; darnos cuenta de que todo tiene consecuencias, aprender a solventar los obstáculos de cada día y aprender a querer de verdad, desinteresadamente”.














