Juventudes Socialistas de Oropesa tacha de irresponsabilidad ante los jóvenes el cierre del Casal Jove.
Ante la decisión del equipo de gobierno de cerrar el Casal Jove, Juventudes Socialistas califica como verdadero despropósito este hecho. El Alcalde justificó esta decisión por la baja participación en las actividades. Es intolerable que en un municipio que cuenta con 10.000 habitantes se elimine el único servicio de ocio dedicado a los jóvenes entre 12 y 35 años. El equipo de gobierno no reestructura su política juvenil, prácticamente nula, sino que elimina el único servicio prestado, por lo que se puede observar despreocupación por los jóvenes, despreocupación que tapan al tener una concejalía de juventud, pero realmente cuál es la función de este concejal si los jóvenes oropesinos no contamos con ningún otro espacio de ocio que sustituya al Casal Jove.
El equipo de Gobierno pasa la responsabilidad del cierre del Casal Jove a los jóvenes oropesinos sin pararse a pensar que el problema está en su política, una política que no tiene a los jóvenes entre sus prioridades. El problema no es del pueblo, es de quien lo gobierna, no hay que quitar servicios públicos, si algo no funciona hay que modificarlo, reestructurarlo pero nunca eliminarlo.
Ante la decisión del equipo de gobierno de cerrar el Casal Jove, Juventudes Socialistas califica como verdadero despropósito este hecho. El Alcalde justificó esta decisión por la baja participación en las actividades. Es intolerable que en un municipio que cuenta con 10.000 habitantes se elimine el único servicio de ocio dedicado a los jóvenes entre 12 y 35 años. El equipo de gobierno no reestructura su política juvenil, prácticamente nula, sino que elimina el único servicio prestado, por lo que se puede observar despreocupación por los jóvenes, despreocupación que tapan al tener una concejalía de juventud, pero realmente cuál es la función de este concejal si los jóvenes oropesinos no contamos con ningún otro espacio de ocio que sustituya al Casal Jove.
El equipo de Gobierno pasa la responsabilidad del cierre del Casal Jove a los jóvenes oropesinos sin pararse a pensar que el problema está en su política, una política que no tiene a los jóvenes entre sus prioridades. El problema no es del pueblo, es de quien lo gobierna, no hay que quitar servicios públicos, si algo no funciona hay que modificarlo, reestructurarlo pero nunca eliminarlo.




















