Tomas Torres
Jueves, 9 de noviembre de 2017 | Leída 95 veces
Pleno extraordinario 8 de noviembre de 2017

El equipo de gobierno de Torreblanca aprueba la reducción del tipo de gravamen en el IBI para establecerlo en un 0’536%

El PP presentó una enmienda para situarlo en el 0’511% “para volver a niveles de 2016” que fue rechazada por precisar de un informe técnico

[Img #60258]

El segundo punto del orden del día en el pleno extraordinario celebrado este miércoles 8 de noviembre ya apuntó maneras desde el arranque mismo, con la presentación por parte del portavoz del PP, José Antonio López, de una enmienda de sustitución a la propuesta del ejecutivo local que preside la socialista Josefa Tena.

 

Ahí surgió una nueva escaramuza, esta vez con mayor intensidad, en esta ocasión protagonizada por la alcaldesa y la concejala del PP, Rosana Fabregat, que llevó a un alto en el debate sobre la enmienda para que ambas representantes de la voluntad ciudadana se encarasen ásperamente, lo que llevó a Josefa Tena a recriminar a la concejala de la oposición su intención de “boicotear el pleno” al interrumpir el debate cuando no se encontraba en posesión del turno de palabra.

 

Tras el rifirrafe dialéctico inconcluso, el Secretario Municipal tuvo que intervenir para informar de que la propuesta recogida en la enmienda representaba una implicación económica y jurídica que hacía preceptivo un informe previo derivado del análisis de la propuesta y el estudio de la misma.

 

La alcaldesa hizo suyo el argumento esgrimido por el Secretario y consideró que no procedía la enmienda por ser el IBI “el principal ingreso del ayuntamiento”.

 

López reviró, desviando el debate a las propuestas que en el pasado hiciera Josefa Tena, cuando se encontraba en la oposición, en las que solicitaba verbalmente en cada oportunidad una reducción de un 40% en el gravamen, y considerando que la propuesta de los populares –situar el gravamen en un 0’511-, no se desvía mucho de la propuesta del ejecutivo local – gravamen 0’536-, y podría ser totalmente asumible, siempre que el equipo de gobierno controlara eficientemente el gasto. El portavoz del PP consideró “una merma mínima” la reducción en un 9’4%, que situaría el IBI a niveles de 2016.

 

Al considerar que la medida se había adoptado teniendo en cuenta el criterio del Interventor Municipal, “que nos ha dicho hasta donde podemos llegar”, Josefa Tena y Rosana Villanueva no quisieron entrar en más debate sobre la cuestión, rechazando todas las acusaciones de los populares y enzarzándose en nuevos zafarranchos dialécticos, interrumpiéndose unos a otros y ofreciendo de nuevo la cara más lamentable y vergonzosa de la política local. El culmen del esperpento se vivió al llegar la discusión a los horarios de los plenos y a la mala voluntad en las convocatorias, con el ya tan tristemente recurrente “y tú más”.

 

La democracia habló, aunque con la ausencia de dos concejales, uno por bando, y la votación rechazó la enmienda por 7 votos en contra y 4 a favor.

 

Y 419 palabras después, empezamos a hablar sobre el punto propiamente dicho.

 

La propuesta del equipo de gobierno, según argumentó la teniente de alcalde, Rosana Villanueva, era la de bajar el tipo de gravamen aplicado para el cálculo del IBI hasta el 0’536%, lo que representa una reducción del 0’028% y que entrará en vigor en enero de 2018. En ese sentido, la concejala señaló que el proyecto de modificación de la ordenanza cuenta con un informe técnico del Interventor Municipal, en el que se establece el límite en el tipo aplicable para congelar el impuesto y que este no suba en el recibo de 2018. Villanueva alegó que la revisión del catastro solicitada en 2016 y que entró en vigor en 2017 contemplaba una baja del 13% en el valor catastral. Sin embargo, esta reducción se ve reflejada de manera más visible en las compraventas, en la declaración de impuestos y las plusvalías, ya que ese descenso de 13% ha sido prorrateado por Catastro a lo largo de 10 años, por lo que la incidencia es un poco mayor del 1%.

 

La réplica de José Antonio López (PP), fue en la línea de que las cuentas municipales no se pueden permitir ni esa mínima bajada, señalando que el mismo informe del Interventor Municipal (como se puede ver las alusiones a los técnicos municipales serán muy recurrentes en todo el pleno) les recomienda que no bajen nada para no poner en riesgo la Estabilidad Presupuestaria y la Regla del Gasto. Aunque este argumento pueda parecer contrario a la propuesta de los populares –que solicitaba una reducción aún mayor- López la justificó si esta medida venía acompañada de una voluntad del ejecutivo local por controlar el gasto, o lo que el edil denominó “la vorágine del gasto corriente”.

 

En su afán didáctico, el portavoz del PP explicó que el Ayuntamiento de Torreblanca cuenta en el presente ejercicio con 700.000 euros más que el anterior equipo de gobierno, a lo que le sumó los 400.000 euros que no se esperaban recaudar y que finalmente se han ingresado en las arcas municipales, “¿no tienen margen de contención del gasto?”... “Tienen margen, pero hay que tener voluntad”... “Cuadraron el presupuesto y ahora hay 100.000 euros más”… “¿no pueden asumirlo?”… “¿Quieren que los vecinos se lo crean?”.

 

Rosana Villanueva manifestó su sorpresa ante la argumentación del portavoz popular, al que acusó de contar una historia que no es cierta y explicó que “el problema de los presupuestos (en alusión al remanente) es que no nos lo podemos gastar”. Del mismo modo, acusó al PP de haber sido los que solicitaron la revisión catastral y señaló que la buena gestión del actual gobierno les permite usar el remanente “no queremos tener los problemas que tuvieron ustedes. Calificó la demagogia argumentar que se bajen los impuestos a la ciudadanía, añadiendo que “lo que quiere es que el ayuntamiento no vaya bien”.

 

Aunque a esas alturas el tuya mía continuó ad nausea, los principales argumentos esgrimidos fueron:

 

Partido Popular. La revisión del catastro es obligatoria a partir de los 10 años (Torreblanca llevaba 18 años sin revisión), lo que la hizo inevitable y que las bajadas de los tipos de gravamen, ajustándolas a la base liquidable, para lograr compensar el incremento “es lo importante”, entendiendo que ahora se está incrementando el IBI en un 5%.

Equipo de gobierno. No nos tiene que guiar en lo que hacemos. Pretende manejarnos. Nosotros somos los que gobernamos. Hice mi faena, me informé, bajamos el tipo de gravamen lo máximo posible según los informes técnicos. Hacen política barata. Sabe que la bajada que proponen no representa nada, pero están en la oposición y creen que tienen que hacerlo.

 

Cuatro concejales del PP votaron en contra, siete del equipo de gobierno a favor.

Noticias relacionadas
EL7SET • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress